A LA PALABRA...
¿PSICOPATÍA AISLADA O DELINCUENCIA GENERADA?
Miguel Rojas Salazar El psicópata del metro en el D.F. parece una nota arrancada de los diarios de Estados Unidos sin novedad que no sea nombre y escenario distinto de alguna masacre en contra de civiles inocentes, tomados por sorpresa y asesinados a sangre fría en medio de la impotencia social y rastros de sangre… Ojalá se tratara de un hecho aislado como predicción del discurso político a la hora de cuestionar si no es hora de alerta social. Porque en solo días de diferencia “el iluminado” que secuestró el avión irrumpió en el globo de noticias y sentó el precedente histórico de ser el primero en allanar la seguridad nacional y de servicios aeroportuarios desde su privatización e incluso mas allá, cuando aún era paraestatal. En un análisis de fondo estamos frente a la desembocadura de la crisis, del hambre, de las necesidades mínimas del pueblo que mata para no morir, roba para comer y delinque para sobrevivir sin que ello sea por supuesto obra de exoneración social, ni mucho menos alternativa segura. La gente con valores y principios escasea en medio de este caos agobiante de crisis; la honradez, la moral, el pudor víctima de este fenómeno de “infracrisis”, por encima de esa tabla de valores está arrojando a los terrenos de la delincuencia de una u otra forma habida o por haber empero, con una misma cultura de despecho que se traduce en la descomposición social por elemental necesidad. La nueva delincuencia creada tiene rostro y nombre, sin excepción en estos momentos y levantados los datos más recientes arrojan datos reveladores de esta desembocadura; más mujeres amas de casa prostituídas ofertando sus servicios en medios de comunicación escrita o internet, antes un 40% de ellas jamás habían cruzado la delgada línea del hetairismo, el oficio más remoto de la humanidad, otras sin limitante de edad son utilizadas por redes de narcotraficantes para trasladar droga o introducirla a reclusorios, hoy más que nunca el grueso de mujeres es de tal peso que de cada 10 delitos 4 son causados directa o indirectamente por mujeres, contra 10 detenciones de hombres por una mujer apenas en el año 2002. Hay expansión en el tráfico de infantes, renta de vientres, mercado clandestino de adopciones y adopciones comerciales del DIF sin precisar huella o seguimiento a quienes adoptan a cambio de 10 mil y hasta 60 mil pesos y se llevan a sus adoptados al tráfico personal o general de órganos que con similares números pero en conversión a dólares y euros han controlado este giro legal. Estadísticas en fichas criminales en boletines provisionales y en centros especiales para delincuentes menores se han multiplicado. Hay más jóvenes menores detenidos por asalto a transeúntes para cubrir cuotas de sus dosis de droga o modus vivendi tras ser arrojados a la calle víctimas de la deformación del hogar, de la sociedad vulnerable, hoy se multiplican el caos público y la catarsis social… Hay más menores trabajando en lo que sea, sin importar literalmente el riesgo a contraer enfermedades, como si el virus A H1N1 no fuera un fantasma detrás de la propia sombra de la muerte. Hay deserción en las aulas… No comparemos esto por favor con la sociedad protectora de animales, esto es un caso de humanos y si más de 20 mil cabezas de ganado muertas por la sequía a nivel nacional es triste, los seguros y ayuda de gobierno protegerá a los ganaderos, pero no se compara con la fiebre de psicosis, neurastenia, y nerviosismo social que padecen ya cada vez más mexicanos… Tras la crisis sigue otra crisis, esta que vivimos en boga y que podría subir en casos numerados y no solo regirse por un mismo patrón de conducta sino de otros canales por los cuales pueden darse más casos de suicidios, autoviudazos, fratricidios, parricidios, matricidios… Hacer frente a este oleaje es prevenir sitios conglomerados, proveer seguridad en bancos, proponer más seguridad social, estudiar el fenómeno desde su raíz, lamentar su causa no su efecto…
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