A LA PALABRA...
LOS CANDIDATOS DE LOS CANDIDATOS… LOS PARTIDOS DE LOS PARTIDOS
La actual perspectiva en el sistema político que vive el país tiene un efecto de crisis y disfuncionalidad política, surge a partir del protagonismo de Estado, en defensa de la sucesión, por encima de la administración y riqueza literal de la democracia que debe entenderse a la luz del prisma ideológico de los partidos. La primera alianza es la del Presidente Felipe Calderón Hinojosa y la lideresa vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo, y de los Pinos esa condición de blindaje perfecto del poder por encima de la clase política se extiende a crear el fenómeno de fuerza donde surgen candidatos de candidatos y partidos de los partidos, una configuración tan estratégica como subrepticia. El arribo del PAN, partido de ultraderecha en México, acabando con la hegemonía del PRI como partido unificado por mas de 70 años, obedeció al divisionismo provocado al interior de la estructura priísta, derivando de esa descomposición la alianza por el poder absoluto que reviste el voto controlado, el sufragio “sindicalizado” manipulado por la líder del SNTE en coalición con el PAN. Teóricamente, el priísmo era el enemigo a vencer, aunque en el contexto real el perredismo iba en ascenso a pasos agigantados, con ello el avistamiento del giro radical en las urnas vivido primero con Salinas de Gortari, teniendo como figura opositora fuerte a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, se reforzó en el proceso electoral sucesivo, para presidente de México, con Andrés Manuel López Obrador, relegando hasta la tercera posición en preferencia sufragante al manipulador de los votos PRI a través del corporativismo, chantajismo, condicionismo y sus derivados. Con Vicente Fox, el esperado cambio nunca llegó, e inclusive, fue para encubrir piezas importantes de un rompecabezas ideado por Salinas de Gortari, para compartir privilegios del poder PAN-PRI en un reparto gradual y que garantizaba “aborto” de seguimiento y persecución a expresidentes. Elba Esther gordillo, actuó como “ministro plenipotenciario” de la transición ocupada primeramente por Vicente Fox, sin ejecución en contra del gobierno precedente que de sobra tenía una cola más larga que la cauda de la vía láctea. Tras el tratado perverso, se empezó a fraguar la traición y el cambio de algunos militantes del PRI al PAN directa o bajo su servicio estratégico, a cambio de reparto de curules y reformas expedidas a favor de Estados Unidos como la de Pemex. Hasta aquí habría que considerar y queda claro que el primer partido al servicio de otro fue el PRI a favor del PAN, evitando el arribo del PRD que no convenía a intereses mínimos o máximos del gobierno protector “agiotista” de Estados Unidos. La posterior alianza PAN-PANAL, descubre el uso del poder para beneficio de personas por encima de ideales y partidos políticos y su coalición empieza a perforar al PRD, acabando por demolerlo tras la grieta que abrió la elección “interna” del PRD en busca de su dirigente nacional, lucha entre un candidato lopezobradorista llamado Alejandro Encinas y un candidato “circunstancial bipolar” llamado Jesús Ortega, ganado por el primero y cambiado por impugnación al proceso un año después, bajo manoseo a la vista del IFE. La salida tangente de Cuauhtémoc como líder moral, el arribo de López Obrador, reviste facturas partidistas que “pagar” y bajo ese estatus, se infiltra la mano de Elba Esther para “dividir ganando”. Se empieza a desmoronar el PRD y pierde en las elecciones para alcalde en Acapulco, como predominio del PRD, simultáneamente inicia la cruzada contra el PRD y sus restos, buscando como alternativa López Obrador aliarse a Convergencia y PT, lo que apuntala un “soporte” político tripartita en el PRD, donde se imponen candidatos, Convergencia y PT. Como subterfugio a la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, el gobierno de Calderón Hinojosa se convierte en un sexenio que impone récords de muertes y saldos de sangre, pero el ataque es tan sistemático como inteligentemente de carambola. La fuga del siglo ocurre en Zacatecas, gobierno de sucesión perredista, después se investiga y detiene a funcionarios de Michoacán por considerar nexos con “La Familia” sicarios del estado oriundo del primer ejecutivo. Y bajo el mismo formato en la delegación del DF se aborta la decisión de una candidata a Jefa Delegacional por ser de la corriente lopezobradorista por un relevo ¿orteguista?. Ambos estados se apuntan a un cambio hacia el PAN, rumbo a la zona de acercamiento de la sucesión presidencial, de acuerdo a analistas políticos e intelectuales. Para valorar el contexto hay que entender que el único enemigo de las reformas de Pemex y la posibilidad de privatizar la CFE, era y es López Obrador, últimas riquezas patrimoniales de los Estados Unidos Mexicanos tras el desmantelamiento de estado provocado por más de medio siglo en el poder del priísmo. Hasta ahí, PRD y AMLO iban de la mano en ideales que convergían en propuestas e iniciativas, conformaban el bloque partidista en contra del reparto que constituía PAN-PRI y hoy PAN-PANAL. Hoy en varios estados en elecciones para elegir diputados federales, y como resultado de esa trayectoria paradójica ideológicamente hablando, ex perredistas se cambiaron a Nueva Alianza y PT, el PAN esta más reforzado que nunca con Nueva Alianza comprometidos a resaltar en estas elecciones intermedias el parámetro de antesala a la sucesión presidencial. El PRI-PVEM seguirán solo como amigos por dinero y recursos del IFE y “vecinos” en el Congreso, como antítesis en el contenido de su ideario político y propuestas partidistas. Y las sorpresas que podrán surgir al observar el comportamiento de Convergencia-PT y PRD; los primeros directamente y los segundos indirectamente al recurso de mantener el proyecto vivo de Andrés Manuel López Obrador. Después de esta elección podría además de aquello, el PRD quedarse huérfano o girar a otra coalición por venir, a corto o mediano plazo. E igual evaluar el apadrinamiento televisivo a favor del acaudalado empresario Martí, que condiciona el voto al efecto del compromiso arribado a notaria de candidatos, lo que infiere que buscan de ya un nuevo político. El estado de México, con el aspirante numero uno a la sucesión Enrique Peña Nieto, podría dejar a un lado ese perfil si como emiten las estadísticas podría perder en un 75% las condiciones de su partido ante opositores en los municipios. Y aunado a este suceso, el Gobernador de Sonora Eduardo Bours sin proponérselo, en el ojo del huracán por la tragedia de la guardería y mano temblorosa para ejecutar castigos a funcionarios implicados dejaría un enorme hueco para considerar un nuevo presidenciable para el tricolor. Las tendencias de encuestas a una elección de abstencionismo, de conspiración a voto en blanco, de allanamiento de políticos con un pie dentro de un partido y otro de otro, restando credibilidad a la reforma electoral, presumen tal pánico que el Secretario de Hacienda Agustín Cartens ahora “predice” con temor a equivocarse nuevamente, que la crisis esta pasando y empieza a haber una recuperación lenta pero segura, ¿? Pero por si ocurriera una desagradable sorpresa en los comicios intermedios ofreciendo un pulso en contra de candidatos de los candidatos y de los partidos de los partidos la militarización como proceso paulatino de Calderón Hinojosa reviste atención y alerta respecto a un probable “golpe de Estado” o inestabilidad política para defender la su
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