A LA PALABRA... EL LABERINTO DE LAS LEYES FISCALES
En el umbral del primer semestre del 2009 y rumbo al primer trienio de Felipe Calderón Hinojosa, el tobogán de la economía mundial, principalmente el efecto “hundimiento” que provoca la recesión en Estados Unidos “arrastra” a México a un mar sin tierra a la vista, aunado al marcado déficit de ingresos por la vía tributaria, lo que reviste incertidumbre respecto a la propuesta y lineamientos del régimen fiscal de Pemex desde su perspectiva de Reforma Energética, emplazado políticamente hasta después de las elecciones intermedias del próximo 5 de julio, una condicionante que paralizaría tras las negociaciones partidistas, la economía desde su más punzante y agudo contexto de recesión-inflación en que ya se ubica. Teorizando, la recaudación tributaria en México busca en el presente sexenio capitalizar remesas vía IETU y al amparo de algunos radares fiscales como ISR e IDE. Como paradoja en el plano real, la gama de impuestos ha sido rebasada por la “magia” de planeaciones, desvíos directos e indirectos, factor “influenza” y omisiones declaradas, provocando un laberinto de las leyes fiscales evasión sistemática de empresas y profesionistas mediante exención aplicada, amparos y la subjetividad de deducciones El proyecto calderonista para buscar beneficiar a los contribuyentes se basa en políticas de mayor recaudación, ir contra el actual régimen anacrónico y con diferencias extremas, paradójicas y contraproducentes, donde una gran empresa se puede inscribir como pequeño contribuyente y donde un pequeño contribuyente desde “la tiendita de la esquina”, paga más que un empresario farmacéutico por ejemplo. La aplicación deducible se convierte en una trampa fácil de distraer y es explotada por abogados fiscales, creando esa diferencia, justamente donde la planeación fiscal de empresas ricas busca pagar menos impuestos o evadirlos literalmente. La base de la Reforma Energética es, desde el ángulo político una necesidad recaudatoria, empero desde su vértice legal desobedece entre la práctica y el efecto real, dos tendencias que se bifurcan hasta perderse en su propio sentido semántico. Desde esa óptica, en este momento se convierte en un verdadero galimatías a resolver el tipo de régimen de PEMEX, porque por un lado requiere de mas recursos para modernizarse, pero necesariamente tiene que “restarse” de alguna parte del presupuesto, lo que lo convierte en paradójico, ya que bajaría el presupuesto y su distribución a estados y municipios, y si no se dejan más recursos a Pemex, seguirá su trayectoria menguante, sacrificada, sobre explotada y endeudada para subsistir. Dentro del mismo marco político algunas lagunas fiscales son evidentes ya que la recaudación tributaria no debe limitarse a que el ciudadano pague su impuesto, sino que el gobierno tenga capacidad de planeación-proyección-distribución, para darlo y ejercerlo en el presupuesto de ingresos. En este sentido literalmente faltan políticos de preparación completa, actualizados, que no dejen ir recursos por falta de aplicación, que en obtención directa del ramo 33% en un 30% y 40% dejan ir sistemáticamente, -increíblemente no solo por neófitos, sino por revancha política-, porque el presupuesto de ingresos marca una tendencia de carácter impositiva e ingresos petroleros hasta en un 60%, dejando árido el camino de recaudación en todos sentidos. Europa y Estados Unidos son ejemplos de deterioro actual en política fiscal, pero México, continua a ojos vendados en el tema de política monetaria, es un pecado cuya penitencia es auto limitar su riqueza natural no renovable en proporción exploración-explotación. Existe una riqueza extrema en petróleo, que pese a su depredación, sobreviviría a la escasez de agua que enfrentaremos en los próximos 20 años, pero sin acusar una reforma sustantiva hasta el momento emplazada en el recinto legislativo, la gasolina en solo 8 años se agotaría y tendríamos que importarla volviendo obsoleto refinerías y estructura de derivados petroquímicos. En el marco de la Reforma Energética, la Comisión de Estudios Legislativos del Senado fue concluyente al advertir que con la transformación de Pemex no basta, sin proponer una política pública en materia de energía estratégicamente a largo plazo, buscando fuentes de energía alternas. Sin embargo hasta hoy se “ha congelado” y hay más incertidumbre que calendarización para entender y dejar en claro este punto de cara a la transformación del potencial petrolero de México. Como si fuera un factor distractor, indavertible para todos menos para aquellos involucrados, la influenza es un tema predominante desde hace 3 semanas, por encima incluso que este que nos ocupa y es trascendental sin dejar de ofrecer prioridad al de la salud incrustado como “indeseable”. Pemex requiere de capitalizarse urgentemente y sin embargo, ¿por qué más incertidumbre y emplazamiento sobre algo tangible como real y necesario? La pregunta parece invocar una respuesta más que burocrático del sistema político en México. Desde su forma y contenido la estructura de política renovable ideológicamente hablando, en México se ha tornado pragmática y obedece a una especie de dogma político por lo que los senadores que entran y salen al recinto Legislativo mantienen una patente de corzo siendo mayores de edad, anacronismos al servicio de partidos políticos antes que a la sociedad que les paga, y en esa longevidad de servicio publico por sistema, las iniciativas antes que defenderse ideológicamente las negocian, antes que servir políticamente, se sirven desde la política al grado mismo que ningún senador o ex senador padecen crisis, por el contrario se sirven desde ahí para abrir negocios y empresas o en el escenario extremo “heredan” el patrimonio legislativo a sus correligionarios, ahijados o hijos propios. Hoy con la influenza de por medio, México se ubica en un riesgoso estado de recesión-inflación. Para ello se han abortado decisiones que tendían a beneficiar al Estado con ingresos por la vía fiscal, otorgando más concesiones a la clase rica que a la pobre, en un “maquillaje perfecto” derivado aparentemente del tobogán de crisis en que nos hundimos irremediablemente. Y frente a ese crudo escenario el régimen fiscal de Pemex está en veremos, padeciendo mas miopía de los legisladores o , cayendo en sus manos para extenderlo a intereses políticos tras el 5 de julio un canje premeditado, en donde solo PRI y PAN desean repartirse el pastel a más mordidas tratando de “descobijar” al PRD a través de “aliados” como partidos “paleros” surgidos, aunque late a equivocación creer que se estén enfrentando a Manuel Andrés López Obrador y no al PRD, y por tanto AMLO no exclusivo del PRD tiene diputados y Senadores del P.T y de Convergencia. Es decir las piezas del rompecabezas rumbo a la sucesión presidencial empiezan a armarse y someten o supeditan el régimen fiscal de Pemex al condicionamiento soslayable de nombres y cargos que habrán de aparecer tras las elecciones intermedias del próximo 5 de julio, ni más ni menos. Hasta después de ahí, se dará el banderazo a las negociaciones finales de cómo ajustarán el régimen fiscal de Pemex, lo que esperemos no sea demasiado tarde… RADARES FISCALES VULNERADOS Para enfrentar la evasión, omisión o fraude fiscal, ha habido dentro de la Reforma un giro radical en cuanto a planeación de recaudación naciendo así, por ejemplo el IDE. Entró en vigor el 1 de julio de 2008, cuyo propósito es evitar lavado de dinero y evasión fiscal de mediana y pequeña empresa y ¿quién teme al IDE si hay muchas salidas legales para no gravar ese impuesto? El ejemplo más claro y contundente de contraer disposiciones fiscales está en la Doctrina Otero, a partir del amparo, que se da en la inteligencia de que en el sistema jurídico mexicano el amparo sólo beneficia a quien lo promueve y lo gana. El amparo fiscal ha dado lugar a que muchos contribuyentes sean beneficiados con no pagar impuestos en tanto que otros en “igualdad” de circunstancias deben pagar. Empero el amparo contra Leyes fiscales solo se basa en las nociones constitucionales de proporcionalidad y equidad que no han sido reglamentadas por ninguna ley secundaria. El IETU, impuesto como taza única, nace para evitar tanta erosión fiscal observando que IETU no es un impuesto recaudatorio si obedece la regla cero que constituye pagar bien su impuesto sobre la renta ISR para quedar en cero en IETU. Las normas por ejemplo para realizar deducciones deben ser inconfundibles tanto para persona moral como física en su declaración anual, lo que no debe vincularse con el hecho imponible del IETU argumentando que solo aquellas entidades educativas que están autorizadas por la autoridad hacendaría para recibir donativos podrán gozar de la exención establecida número 4 fracción III de la Ley de Impuesto sobre la Renta, ISR. De ahí que a más recursos a Pemex se busque más eficiencia recaudatoria y máximos niveles tributarios.
Dentro de la reforma de Pemex inherente tras la reforma tributaria giró sin necesidad de invocar a la Ley no escrita en que se constituía como símbolo sagrado el servicio más de líderes sindicales que del pueblo del que se dice el hidrocarburo es, hasta alcanzar en la actualidad más jurisprudencia al servicio del ciudadano que esa vieja práctica. La política pública de Barack Obama, predice que generará a Estados Unidos mayores recursos a partir de negociar políticamente con su par Calderón Hinojosa el destino de empresas contratadas para exploración y explotación de aguas profundas. De esa negociación para uno, el nuestro, asegurará la sucesión en línea y, para otro el de estadounidenses vencer el enemigo heredado de la crisis y recesión, antes de medio sexenio. Por ello no ocupa ni en la agenda de Estado actual de aquí y de allá, esa asignatura en calidad de pendiente, y solo ronda en los límites de la especulación las iniciativas condicionadas a un impulso procesal parlamentario ya presentadas y que activan el proceso parlamentario en relación directa proporcional entre lo que dice el Ejecutivo y dispone el Legislativo, entre la oferta a negociar y los beneficios a recibir. Desde la perspectiva legal, entendiendo que el Poder Judicial define la constitucionalidad de las Leyes, en un amplio margen la política tributaria se ha ido trasladando del poder Legislativo al Judicial y en última instancia a la Suprema Corte. Esto deriva en importante flujo de erogación Federal, pues al causar problemas de representatividad dado que la Corte no es un cuerpo electo, invade de litigios fiscales a un poder Judicial cuyo subsidio para soporte se acelera pero además se distrae a la Corte de su ámbito Constitucional sustantivo. Si bien el articulo 31 fracción IV de la Carta Magna establece como obligación de los mexicanos, contribuir para los gastos públicos de forma proporcional y equitativa que las leyes dispongan, derivado de ese exceso de protección al contribuyente sin segundas leyes que imponga el aparato motor el sistema jurídico sufre metamorfosis que hacen girar su aplicación, primero se propone, luego se gira a la inversa y después se contradice. Si la reforma fiscal supone un incremento de la recaudación del Estado como causa, su efecto se tornas a veces, las mas, impotente porque disminuye importaciones, aumenta precios de productos objeto de la imposición de un arancel en el mercado nacional siendo negativo para el consumidor. El régimen fiscal de Pemex, esta politizado, ante esta grave crisis aparte de su depreciación, pronto alcanzará un desmedido saqueo si primero no se anteponen leyes firmes, inviolables, no subjetivas y si se buscan más legisladores especializados en la materia. Quien dude que la herencia del sistema político mexicano al gobierno del cambio del PAN en el 2000 en su política económica desmanteló al Estado, encontrará remisión de facturas probatorias en la búsqueda hilvanada de Vicente Fox y Felipe Calderón, hacia más ingresos por la vía recaudatoria y la reforma energética. La política recaudatoria es el ejercicio más proclive en naciones gobernadas por la izquierda para rehacerse en ingresos, en tanto que la carga fiscal de PEMEX y la política tributaria se ubica actualmente entre los límites de la especulación e incertidumbre, merced al tobogán de la economía global, y desde su estrategia política, abriendo a su paso un verdadero laberinto de las leyes fiscales, que debe desahogarse en los futuros meses, so pena de permitir el anacrónico sistema tributario que perfora aun los radares fiscales por las vías de evasión y fraude.
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