A LA PALABRA...
La sabiduría empírica
La desintegración de los principios parte lo irracional de lo sociable. Esa facultad como argumento de cambio pesa hasta inclinar la balanza más del lado de lo empírico, y de lo experimental que del abuso de teorías ilustradas con fines conspicuos.
A colación el tema porque entre más cerca estamos de una globalización, nos alejamos más de la percepción humanista. Y, en efecto, el autor del best seller “La inteligencia emocional” se instala en el campo de la sabiduría empírica.
El proceso natural de la civilidad en el propio devenir bio-cronológico integra esa tesis que divide la mentalidad del hombre actual, de las profundidades secretas la antigua cultura. Por ello, atestiguamos que arribamos al tercer milenio con mas y mejor riqueza en Ciencia y Tecnología y, paradójicamente somos notablemente peores como seres, mas depredadores del medio que integrados al hábitat natural.
Los recursos no renovables escasean, agua, petróleo, ozono, oxígeno, conforman una alarmante lista que aterra a la ciencia y no parece caer el veinte aun a los sobrevivientes en que nos constituimos y que atestiguamos el calentamiento global…
Pero la intrincada historia de la humanidad en la que los pobladores buscan mas despejar incógnitas y misterios que inventar sistemas de integración racional se parece más a un hoyo estático que a la libre evolución.
Habría que darse prisa de aquí en adelante, en considerar que la actual habitación del planeta es mediocre y de muy baja estima perceptiva, respecto al redescubrimiento científico artificial, comparado con los pioneros de la civilización.
Lo sencillo se torna complejo a diferencia del ancestral concepto de vida, cuya usanza era justamente a la inversa, como literalmente empírico. Baste la observación como piedra angular en la estricta aplicación del método científico para ahondar en la reflexión.
Hoy pocos o nadie volteamos a observar una puesta de sol, buscar un decorador paisaje, respirar el entorno matinal, o la “anticuada” devoción de mirar las estrellas desde un paraje.
Aun queda espacio, excluyendo las nebulosas de smog o construcciones que estructuran la metrópolis impidiendo ese observatorio natural.
Y entre aquel y este ¡no son mundos diferentes!
Sin embargo, la propia diferencia surge del desgaste irrecuperable del mundo, de la tala neuronal indiscriminada entre jóvenes, y el desabasto de ideas comunes que nómadas y pueblos bárbaros sostenían como inquebrantable principio. La TV se ha convertido en un enemigo educativo por ejemplo.
Las novedades del mundo actual son reciclables modas, e imitaciones castigadas, contra la genialidad, el invento y exacta aplicación de nuestros antepasados, así, de sencilla pero genuina es la superioridad hasta nuestros días.
Tan así es, que acabamos de advertir como nueva maravilla natural: Chichen Itza, sin que sea más que lacónico repaso, en el contexto de los libros del sistema educativo primario en México.
Un deportista de la antigüedad ganaba la gloria con el reconocimiento intrínseco, hoy ni el alto rendimiento de un deportista actual alcanza para medir el triunfo y, cuando este llega, no se conforma con subir al podio sino hartarse con la comercialización de venta redituable de la imagen publicitaria.
Pero no acaba ahí la honrosa comparación, en todos sentidos establecemos diferencias:
¿Como es que ya no hay poesía?
¿Se acabaron los númenes? O el verso pulido de esa veta de musas y silencios ya fue explotado? De la extinción de Neruda, Rubén Darío o Amado Nervo, al contemporáneo intento sobra literatura barata, la de uso comercial, es decir, que destruye lejos de construir.
Y frente a los filósofos como Aristóteles o Sócrates encontramos lagunas demagógicas de un sistema anquilosado en su conjunto político.
De grandes pensadores como Voltaire, Rousseau o Shopenhauer, se trata hoy de fabricar la inteligencia escolar desde una cibernética de “rebote”, que lejos de servir para aprender fue destruida como “sirvienta” de tareas.
La seriedad para tratar un asunto genuinamente de carácter de justicia y tratados internacionales de extradición, verbigracia el caso Zhenli Ye Gon, se repele con una ironía mental reduciéndolo de cuento chino a fabula azteca, y de ahí a leyenda yanki…
La pandemia de una herejía actual se divide entre la poli creencia, y el debate del clero en contra del ateismo se politiliza con el diezmo involuntario.
El verdadero espíritu del altruismo y filantropía de la Madre Teresa de Calcuta contrasta con la ciega búsqueda de ambición y poder de aspirantes a políticos tirando dinero y subastando sueños a los pobres…
Sumidos, como vemos en esta vorágine: ¿como encontrar musicología si la piratería vende ruido como terapia juvenil?
De modo que Shubert, Mozart o Chopin ya no están de moda ¿he?
¿A estas alturas se da cuenta de tanto vacío jamás restituido? Al igual que usted, yo ya lo había notado, el vecino también, pero igual, no le hacen caso.
La sabiduría empírica esta en proceso de extinción sin ser rescatada su real valía y canalizada a nuestro tiempo, porque sigue pesando frente a la tesis del racionalismo.
migweldei@hotmail.com
01/08/2007
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