A LA PALABRA... Investigaciones privadas, un lujo de alto riesgo ¿Sabe usted cuando a perdido su privacidad? Paradójicamente al crecimiento de investigadores privados y espionaje automático, en sedes turísticas y fronteras de México, se da la contramedida de ausencia de reglamentación en Ley federal de Trabajo, en seguridad Pública, civil y mercantil, tres canales de alto riesgo a demandantes de este servicio que acusa una irregularidad permitida por las tres esferas de corporaciones policíacas: A) Libertad de expansión ante la falta de reglamento que rige el oficio B) La admisión de ex-agentes de corporaciones policíacas proscritos por diversas causas C) Derivado de aquellas, las investigaciones privadas se convierten en un lujo de riesgo por falta de ética, corrupción y traición. A nivel Nacional, PROFECO coincide con nuestra investigación periodística en un articulo reciente. Hasta hoy no se ha presentado una denuncia en lo penal, en la vía civil, ni ante el órgano regulador de los consumidores, de acuerdo a nuestra solicitud estadística sin respuesta en esas tres entidades. En la primera, la comunicación social de PROFECO, Coordinación Delegaciones en los Estados, admitió que aunque existiera una denuncia es improcedente por la falta de regulación. En las subprocuradurías de Cancún, Acapulco, Los Cabos, Tijuana y Cd Juárez, no hubo respuesta luego de tres semanas de influencia de agenda por periodo vacacional, en la que los principales destinos turísticos de México y, ante el panorama de inseguridad y atemorizamiento social, el guarurismo y el ingenio tecnológico, se fusionan para extravigilar hijos y familias pudientes no sólo de México, sino a nivel internacional que visitan las paradisíacas playas nacionales, hasta hoy en un 90% de capacidad hotelera. En las agencias ministeriales receptoras de Cancún, Acapulco y Cd Juárez, no existe una denuncia formulada en ese sentido del 2004 al primero de julio del 2007. Los detectives privados en particular, cuando se trata de “legitimizar” algún asunto ante corporaciones policíacas y telefonías clonadas, se entienden como permisos subrepticios igual, intervenir telefonía convencional que celular. Inclusive hay quienes gozan de mas filtración en compañías telefónicas, bancos de datos que se supone deben ser secretos de Estado en cualesquier corporación, y hacia padrones estratégicos del IFE y a nivel político, que los propios agentes efectivos de la PGR y de la PGJE. Los bancos de datos se comercializan justamente a Partidos políticos, funcionarios públicos, empresas de seguridad y en esa referencia piramidal hasta el mínimo contratante de servicio que tenga con que responder al pago, como ocurría antes del 11 de septiembre en EU, que vendía a los turistas en general todo lo que tuvieran que pagar sin más La pirámide de toda investigación se deriva precisamente del banco de datos del IFE, luego de corporaciones policíacas, hasta perforamiento de cuentas bancarias. La razón: hay dinero con que pagar el cohecho o la corrupta abolición del secreto bancario, telefónico y privacidad comercial. Los investigadores secretos cobran sumas elevadas, su cotización en el mercado actual va desde 200 dólares mínimo, por investigar un domicilio, hasta 20 mil dólares por ubicar una persona. Y en el primer caso la gente desorientada, o simplemente porque acusa falta de conocimiento y lógica, regala 200 dólares al detective que, con un numero telefónico deberá entregar dirección a su cliente. El condicionamiento como regla es que deberá pagar “mordidas” ir a ultra-archivos etc. etc., cuando la operación significa solo acudir a cualquier módulo de pago electrónico, acceder, solicitar el adeudo de equis numero telefónico y en la respuesta aparece el domicilio y nombre. ¡Así de fácil ¡cualquier persona puede acceder, en esta tecnología que se convierte en subterfugio o contraparte para quien desea averiguar un domicilio. En Las fronteras como Tijuana y Cd Juárez, las casetas telefónicas actúan como agencias receptoras de datos cuyo sistema se da a partir del arribo de algún aspirante a ilegal que habla a familiares a los Estados Unidos, sin saber que dejo grabada su conversación, su teléfono y sus necesidades. De ahí, los "traficantes de ilegales" `pagan entre 30 y 50 dólares por "lista" diaria a los caseteros. En el último de los escenarios, los teléfonos de familiares de Estados Unidos, son utilizados para "secuestrar" a "mojados" y solicitar dinero a cambio de dejarlos en territorio estadounidense, en una condición ilícita a todas luces, pero no denunciada por intereses familiares. Retomando el tema de investigaciones privadas, cuando se trata de un "sabueso" de los mas de 30 mil a nivel nacional que se anuncian por medios diversos y dejan un celular, solo la excepción ética autorizan telefonía convencional y oficina a la luz pública. De los olfateadores, la mayoría fueron: ex agentes ministeriales, aspirinas, municipales, guaruras, ex militares, e influyentes políticos, pero también los hay efectivos incrustados en organigramas policíacos de las tres esferas de gobierno que sirven a dos amos simultáneamente perdiéndose la ética profesional, traicionando datos y estadísticas internas, y abriendo paso a la corrupta escuela. Pero: ¿cómo se da el riesgo de lujo por el que se paga a un investigador sus altos honorarios? Los agentes secretos en multitud ni son profesionales de la indagatoria, ni conocen criminología, logística o recursos mínimos de aprendizaje en la materia, además de poder ser peligrosos agentes secretos que sirven a dos amos: a su cliente y a gobernación, en su primera escala y en una segunda que es la peor : a su cliente y a su investigado, en algo así como el antiético y corrupto abogado de pacotilla que cobra por servir el derecho del demandante y simultáneamente a la parte demandada a cambio de orientarlo, prevenirlo o chantajearlo. Esas son las temibles pistas que se vuelven en contra. La contratación de un detective, es intrínsecamente inferir un servicio ramificado, donde no existe secreto de confesión y sí pérdida de interlocución detallada de los clientes, conectándose automáticamente en la lista de todos los agentes, que conocerán para uso de prevención su queja, contenido, el como, porque, donde y cuando, de quien será investigado y podría revertirse si de por medio abunda dinero o especie que rompa el delgado hilo de la confianza en la justicia. En estos casos, no media un documento en la contratación de servicios de un detective, por ello, se condena a un resultado impredecible, como impredecible es establecer que se logrará a un 100% los resultados de una investigación dependiendo el grado de dificultad y caso, para, quedar solo en el efecto verbal y no escrito el acuerdo, eso si, sin eximir un cobro por adelantado no reembolsable, como ocurre en los patrones permitidos de recuperadores de autos en la frontera, que por adelanto hay que dar 100 dólares, al recuperar su auto de 400 hasta 1000 dólares y si no aparece, tampoco regresaran sus 100 dólares a sus manos. De este contexto se visualiza el porqué los efectivos ministeriales se convierten en cazadores de defraudadores publicitados en medios sólo con la reserva de la sospecha, cuando se trata del mercado de visas, de adopciones, de promesas impactantes, etc. etc. Nunca se investiga a detectives, organizaciones ni sus consecuencias, porque equivaldría o bien a tocar intereses de sus jefes de arriba, encontrarse con un socio de la misma corporación o, perder su regular cuota estableciéndose una irregularidad permitida hasta alcanzar un grave ilícito. Como en la Constitución, de acuerdo a Derechos Humanos, esta penado la intervención telefónica privada, comercial y ejecutiva, sin embargo es un secreto a voces, el uso de alta tecnología a la mano de cualesquier demandante, un equipo sofisticado en el mercado por 3 mil dólares escanea teléfonos convencionales, radares de alta potencia similar a los que utiliza la milicia en México, están al alcance de narcotraficantes, hoy en día, las compañías telefónicas y las tarjetas de telefonía celular en forma de prepago resienten la clonación y por ello las quejas de recibos exagerados inexplicables o de tarjetas de uso de prepago que se volatilizan hasta en una hora. Y en este sentido no existe la cultura de la denuncia por efecto de invasión de privacidad telefónica o de videocámaras imperceptibles que los detectives han ubicado a cambio de sumas generosas en hoteles de paso, oficinas e instalaciones inteligentes en partidos políticos. En la actualidad, el mercado de agentes secretos ante la demanda de clientes ocupa estas estadísticas en la frontera y playas del sureste de México:
1.- Saber si alguien lo persigue 2.-Si hay infidelidad de consorte o subrepticios amores 3.- Conocer domicilios de personas 4.-Saber sobre hijos, o familiares perdidos o ausentes 5.-Respecto a un servicio especifico si es legal o no 6.-Sobre clientes morosos (empresas comerciales etc.) 7.-Conocer paraderos de empresa y sueldo del ex cónyuge 8.-Procurar un demandado en otros estados 9.-Correr placas de autos sospechosos y saber de quien se trata 10.-Asuntos privados a políticos, empresarios y casos especiales
migweldei@hotmail.com 17/07/2007 |





