Memorias del porvenir
Jugando al investigador chino
Miriam Gomezcésar
Plataforma Quintana Roo
No cabe duda que los ciudadanos tienen razones de sobra para vivir preocupados ¿y cómo no?, si tras la aprobación del Plan Mérida por el Senado de los Estados Unidos de Norteamérica que incluye destinar a nuestro país 400 millones de |
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dólares para la lucha contra el crimen organizado, en unos días la Secretaría de Seguridad Pública presentará la versión caribeña “Plataforma Quintana Roo”, derivada del multicitado programa nacional para el combate al hampa organizada de alta escuela bajo la vigilancia del país vecino –but of course-, lo que, aunque suenan bien, poca ilusión despiertan los esfuerzos “coordinados”, cuando vemos como desde el poder se desentienden del fondo del problema que es la corrupción, las injusticias y la pobreza.
Tal vez sea la presentación de ese programa el motivo del Secretario de Seguridad Pública, Salvador Rocha Vargas para establecer un programa de difusión para dar a conocer sus avances con ingeniosos decomisos de operativos ¡surprise!, recorridos con vistosos comandos, y todo un despliegue de actividades que puntualmente registraron los medios oficiales, haciendo alarde de las peripecias en las verdades de su comandante.
¡Ahí madre!
Y como a Pedro Navajas “por la esquina del viejo barrio se vio pasar (a Rocha Vargas), con el tumbao que tienen los guapos al caminar” cuando hacía un recorrido por el Callejón de los Milagros en la llamada zona cero de la región hotelera, quien al ser detenido por unos agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) que le exigieron acreditarse, preguntó pasmado ¿qué, acaso no saben quién soy?
Lentes oscuros pa que no sepan que está mirando
La detención fue hasta en dos ocasiones, lo que resulta incomprensible si como aseguran, todo está en orden. ¡Eso sí que es mala pata! Y es que Rocha Vargas ha hecho de todo para darse a conocer, pero algo le falla, como no reconocer que entre las reglas de procedimiento de la institución pública que dirige, tiene la complicada tarea de explicar qué hacía encabezando un operativo cuando para ello existe toda una estructura en la Dirección de Asuntos Internos, los grupos de las Fuerzas Especiales Policíacas de Apoyo (FEPA) y la Fuerza interinstitucional policíaca (FIP).
Ficción y realidad
De nada sirvieron los paquetes de la marihuana descubiertos en un vehículo abierto, estacionado, con las llaves puestas y su oportuno reporte de robado -desde luego- (un Ibiza de color azul con matrícula UVE-7232), si para infortunio del comandante, los mismos medios difundieron la captura (en flagrancia) del custodio Jesús Aldaba Gómez con un cargamento de poco más de 250 gramos de cocaína que portaba dentro de su chaleco que intentaba introducir al Centro de Readaptación Social (CERESO) en Chetumal la semana anterior.
Fiebre grupera
Es encomiable que Rocha Vargas se comprometa con los empresarios de la zona hotelera de Cancún, a limpiar la zona de droga y prostitución, empezando por el callejón de los milagros, y asegura que para lograrlo, formará otro grupo de elite –otro más- sin embargo, hasta el momento los cuerpos elite están conformados con elementos mal pagados, sin las condiciones físicas adecuadas y desprovistos de los elementos indispensables para su propia seguridad, sobre todo ahora que se pone de moda quemar a los estorbantes dentro de vehículos, lo que exige mayor esfuerzo para responder a las exigencias del reto que se antoja descomunal.
Así, cada uno con su discurso plagado de ligerezas que no engranan con la realidad, asegura lo que sea con tal de salir del paso, como el Gobernador Félix González al afirmar “hemos analizado con profundidad, las diferentes competencias que tiene cada autoridad y cómo podemos ir sumándonos para acabar con este, o frenar en la medida de lo posible la actividad delictiva que se está dando”.
Aunque hoy las autoridades responsables de las dependencias de Seguridad Pública y Justicia reconocen parte del conflicto, sus pronunciamientos resultas inverosímiles. “Llueve droga”, dicen por un lado las autoridades que transitan blindadas por las calles, en una realidad que a todos asusta, sobre el fenómeno que los ciudadanos tienen que sortear en condiciones de alto riesgo, sin que hasta el momento existan elementos que demuestren un verdadero combate a la delincuencia, porque de entrada, las corporaciones padecen las consecuencias de una estructura institucional caduca.
Dos vehículos quemados (uno con un tripulante dentro) en menos de 36 horas de diferencia, encienden de nueva cuenta los focos de alarma en Cancún y Quintana Roo en momentos en que el tráfico de personas revela la profundidad de un problema generado por la colisión de autoridades, que no han entendido la seriedad del delicado tema de la inseguridad.
Clarocuros…
Francisco Alor, el flamante Secretario Estatal de Desarrollo Económico está en problemas, pero también su jefe el gobernador y su partido el PRI, por la determinación de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de ordenar al Instituto Federal Electoral que modificara su resolución sobre la denuncia interpuesta por el Partido de la Revolución Democrática, contra el ex presidente municipal de Cancún, Francisco Alor, por el apoyo brindado a los entonces candidatos al Senado de la República, Lic. Pedro Joaquín y Ludivina Menchaca durante la celebración del desfile del 1° de mayo del 2006.
Pero para el gobernador y su Partido el Revolucionario Institucional, no es el único revés de la Suprema Corte de Justicia, luego de que esta le revocara la Ley Valencia, como se conoce a la modificación legislativa que elevó a 20 años la exigencia de residencia mínima a quienes aspiren gobernar Quintana Roo, y marcar fecha perentoria de 6 días hábiles al mandatario y al representante legal del Congreso estatal para responder con un informe detallado sobre el asunto.
mgomezcesar@hotmail.com
14/07/2008
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