Memorias del porvenir Revanchismo mata democracia
Miriam Gomezcésar
existiera nadie más que los nacidos en sábanas de seda y con estudios en prestigiadas universidades mexicanas o extranjeras, que a pesar de los cuidados no han logrado destacar en la administración pública por su seriedad y capacidades, sino por la frivolidad y el desinterés que imponen. Tal ha sido el caso de servidores que han dejado sólo malos recuerdos a la comunidad, y debilitado a las instituciones que han representado, con su falta de interés para atender los problemas que acumulan los rezagos.
A menos de tres años para que concluya el régimen del gobernador más débil que haya tenido la historia local, Félix González se inquieta por el tenue reflejo de su gestión a nivel nacional, mientras ve encumbrarse a los presidenciables donde sueña estar, aunque casi nadie se atreve a decirle la verdad de su gobierno, lleno de desatinos y proyectos fallidos que opacan su gestión. Aferrado a repetir los mismos errores de su antecesor, Félix González complica la gestión del gobierno municipal del Ing. Gregorio Sánchez sin reparar que con eso, su partido, el PRI, terminará por perder los votos obtenidos en la pasada elección, que le son indispensables para competir en el proceso federal venidero. Sin embargo insiste, y en el pecado llevará la penitencia, pues si se revisa la historia, algo similar sucedió con el abucheado Joaquín Hendricks, quien derrotado por su miopía, aunque haya impuesto la administración estatal actual, enfrenta el rechazo de la población que ve al ex mandatario como a cualquier extraviado que es tratado como un vulgar malagradecido traidor. Así, el regreso de los policías de la Fuerza Especial Policial de Apoyo de la Secretaría Estatal de Seguridad Pública, al mando de Salvador Rocha Vargas aparece como indicativo que coincide con el aumento de la delincuencia, según los últimos acontecimientos de los robos perpetrados por comandos fuertemente armados, que han logrado penetrar a lujosas residencias para asaltarlas sin dejar rastro. Por otro lado, los mismos que participaron en el proceso electoral como promotores del perdedor Víctor Viveros, hoy reaparecen como organizadores de invasores de terrenos privados o del fondo estatal. Son los que engañan a las familias alegando que ya instalados en los predios invadidos, no habrá poder humano capaz de sacarlos y los aconsejan sobre la manera de presionar al gobierno municipal, (ojo, no al estatal) para dotarlos de infraestructura y servicios urbanos (calles, agua entubada, luz, etc.). Los invasores reconocen a Ramiro de la Rosa como uno de los principales instigadores, pero hay otros actores que desde el “anonimato” igual intervienen en acciones que contravienen la legalidad; son figuras públicas que no han destacado, pero son conocidas por su resentimiento y perversidad contra cualquiera que esté en el gobierno de Cancún que no sea de su propio grupo priísta. Aquí es necesario recordar que con Francisco Alor se hicieron ojo de hormiga a pesar de los abusos exagerados que lo hicieron tan famoso como socarrón y principal comparsa del gobernador, quien solapó el arraigo de las grandes mafias en suelo cancunense, en contribución a su sucio gobierno. Félix González lo premió con la Secretaría de Desarrollo Económico. Así de fácil El desplome del PRI en Quintana Roo es un hecho. Hoy, en manos del sobrino del ex mandatario Miguel Borge, enfrenta su realidad interna y presencia en declive tras la imposición de su nuevo dirigente Roberto Borge. Esta organización política ya no representa una amenaza para el Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia) en Cancún, cuando a pesar de las estrategias desestabilizadoras contra el gobierno municipal del Ing. Gregorio Sánchez Martínez, es evidente que las principales figuras en el gabinete están trabajando a todo vapor pisando callos. Y todavía se defienden, a pesar de contar con un gobierno estatal priísta que tiene comprados los medios de comunicación locales, además de arrastrar las dificultades que presenta un sindicato encabezado por la priísta Delia Alvarado, una empleada municipal al servicio del gobernador Félix González, dispuesta a las maldades imaginables con tal de entorpecer a este régimen con el pretexto de “velar” los intereses de los asalariados del ayuntamiento. Y a pesar de eso, se le mantiene. Entre la clase política de Quintana Roo ha existido un acuerdo no escrito de mantener de manera más o menos equitativa, por intervalos, a los juniors de las familias más viejas de Cozumel y Chetumal. Sin embargo, hoy la alta densidad demográfica en la zona norte del estado (léase Cancún y Solidaridad) presentan una dificultad de avance al PRI para mantener ese atesorado acuerdo tácito de compartir por diferentes intervalos el poder, porque, a pesar de los candados legales electorales impuestos por la XI Legislatura para frenar a los visibles aspirantes a gobernar, los nuevos representantes populares son apuntalados por algunas prestigiadas figuras públicas, que conocen la administración pública, los mecanismos para reforzar un gobierno, y representan a su vez una posibilidad mantener a su partido en el poder. Pero en los partidos políticos las cosas no son como dicen ni como aparentan. Aunque el discurso de Beatriz Paredes en la toma de protesta de la nueva dirigencia fue un dechado de optimismo, y ya se frota las manos porque dice arrasarán en las próximas elecciones para las diputaciones federales, en las que ahora sí tendrán “carro completo”. Asegura que el éxito del PRI ha sido dar oportunidad a las nuevas generaciones, aseveración que dejó a los jóvenes asistentes en ese momento con la cara de ¿what? ¿cómo dijo que dijo? Y es que siendo realistas, las oportunidades a las que se refiere doña Beatriz Paredes se han circunscrito a los juniors, por el control que un puñado de familias han tenido a lo largo de la historia local de ese partido que se reparte el poder entre unas cuantas dinastías de Cozumel y Chetumal y párele de contar. ¿Y los demás?, ah, pues no tienen ni tendrán ninguna oportunidad. En ese contexto, ya se avecina el proceso por las diputaciones federales. En cada partido se preparan para dar la batalla inicial que es la interna, para seleccionar a quienes puedan y quieran representarlos. Hay quienes viven su fantasía, sin reconocer que en su partido el PRI, el dedazo ha sido la perdición y por ende, al menos en Cancún esa organización ya dejó de ser una fuerza significativa electoral pero igual puede suceder en Solidaridad donde la baja votación es una clara señal del desinterés de los credencializados por participar. La amnesia de Sara Hay mucho que hacer para mejorar las condiciones sociales de los habitantes de Quintana Roo, pero los diputados se concentran solo en los asuntos políticamente rentables, como la defensa del Ing. Mario Villanueva, porque el tema les da publicidad gratuita para resaltar su imagen. Mientras tanto, dedican poca atención a los problemas que individualmente les plantean los ciudadanos, quienes ante la crisis de la falta de oportunidades, se ven urgidos de respuesta y acuden a los representantes populares, aunque eso no significa la posibilidad de una solución o pronta respuesta a su conflicto, porque los legisladores quintanarroenses solo tienen prisa para acudir a los eventos del gobernador y lo demás, que espere. Así los observamos entre la asistencia que acudió al exclusivo informe de la diputada Sara Latiffe, sesión que contó con la presencia del Gobernador Félix González y a la que acudió con sus comparsas que lo acompañan como “fieles” seguidores. Esa fue la “nutrida” audiencia en su evento privado al que según los medios de comunicación locales, asistieron miles de admiradores de la güerita consentida, de la chica dorada del sistema, aunque el salón del lujoso hotel donde se efectuó la ceremonia tiene cupo solo para unos cuantos. La diputada federal fue escuchada por el “selecto” grupo de priístas cazadores de fotógrafos que, sentados alrededor del mandatario, esperaban el “flashazo” de los camarógrafos disimuladamente, como si el porcentaje de apariciones en esos registros fuera señal de trabajo esforzado. Pero Sara lució esplendorosa, lástima que en su amnesia, olvidó que es a la comunidad a la que debe rendir cuentas, y no al gobernador. Ni modo, por algo dicen que “ser un diputado así” o “tener un diputado así”. Luego, que no se extrañen ni se pregunten por qué la gente no los quiere, o se entristezcan por su baja popularidad.
mgomezcesar@hotmail.com 07/05/2008 |





