Memorias del porvenir
Vía crucis
Entre sátrapas y filisteos
Miriam Gomezcésar
Mientras en el país se debate el tema de las mentiras y los excesos cometidos por la clase empresarial metida en el gobierno federal, y su desesperada ambición por lograr que empresas de la iniciativa privada internacional excaven el subsuelo del Golfo de México, y dilucidan el hombre y el nombre de quien habrá de dirigir el destino del PRD los siguientes años, en |
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Quintana Roo las familias cancunenses pasean en las playas saturadas de bañistas que así mitigan -aunque sea brevemente- el estrés por el escalofriante avance de la criminalidad.
¿Y los responsables?
Los habitantes de Cancún que creían haberlo visto todo tras la pasada elección, observan como avanza la delincuencia en una realidad violenta y agresiva que pareciera sin remedio ante el desacierto de los programas aplicados por los gobiernos, y aunque los datos de los conocedores en materia de turismo indican la afectación al sector porque las autoridades tienen rato de haber sido rebasadas, los mandatarios Félix González y Francisco Alor responden con el mismo discurso trillado que a nadie convence: "son hechos que no afectan la imagen de nuestro principal destino, ya que hasta el momento ningún turista se ha visto afectado por estos actos", asegura el gobernador, al tiempo que Francisco Alor implora compasión de la federación. “Se trata de un tema de seguridad nacional que debe ser atacado con fuerza, la policía preventiva no puede enfrentarlo”.
Mientras los responsables de la seguridad se contradicen y rechazan su ineficacia con justificaciones con las que exhiben su pasmosa complacencia con las circunstancias, en el extranjero, otros gobiernos como el de Estados Unidos de Norteamérica, en cuya página web (http://travel.state.gov/travel/cis_pa_tw/cis/cis_970.html) puede leerse “Crimen en las calles: El crimen armado en las calles es un problema serio en todas las ciudades importantes. Algunos bares y clubes nocturnos, especialmente en ciudades de recreo como Cancún, Cabo San Lucas, Mazatlán, Acapulco, y Tijuana, pueden ser refugio para los traficantes y delincuentes comunes. Algunos establecimientos pueden alterar o poner droga en las bebidas…etc.” Así es como advierten a sus ciudadanos sobre los peligros que acechan al turista.
La avispada delincuencia no descansa (llámese de cuello blanco, la común, o el crimen organizado). Todos hacen lo necesario cuando la ocasión se presenta, porque las autoridades en el ayuntamiento sienten nostalgia anticipada por la proximidad de la puerta de salida en el feneciente año de Hidalgo, y antes que les caiga la maldición gitana dentro y fuera de las oficinas, unos y otros se aplican ¡chi-chin el que deje algo!
Liquidación por fin de temporada
En el cabildo se toman decisiones al vapor, sin rodeos ni temores, y el patrimonio de la demarcación es agotado en algo parecido a la venta nocturna o liquidación por fin de temporada, como si se tratara de una empresa privada. A espaldas de la población, se realizan transacciones legales o ilegales, igual da ¡total!, nadie va a averiguar, nadie se raja en el séquito de apostadores.
En las calles y avenidas sucede lo mismo, los agentes hacen lo que aprendieron en la academia: ¡oríllese a la orilla joven!, son multas que no aplican, porque los elegidos conocen bien las reglas del juego y no andan con rodeos; ¿cómo nos arreglamos hermano? En ese círculo vicioso interminable.
Y como en el juego de Juan Pirulero, cada quien atiende su juego, mientras Félix González prepara el discurso de asuntos “relevantes” para su tercer informe, el aún alcalde Francisco Alor contrata los servicios de calificadoras internacionales, como Standar & Poor’s, que avalen su administración para sentirse purificado en plena semana santa, porque ¿qué tanto puede importarle la descalificación de los ciudadanos?
Esas lágrimas de cristal que derramaste al partir…
Los diputados de la XI Legislatura encabezados por Manuel Valencia Cardín (conocido como mil usos del gobernador), celebraron la culminación de su trabajo, y resaltaron su consagración a las causas del infelizaje, y aunque para la gran mayoría ésta fueron las legislaturas más sumisas, retóricas e inservibles, ellos recordaron los dividendos$$$$$$$ que recibieron a cambio, -perdón-, su importante aportación al desarrollo, sin espacio a reclamos ni exigencias, pues lo único que no se permitieron fue el sano ejercicio de la autocrítica ni como remedio. Así vimos cómo el diputado Efraín Villanueva Arcos, partícipe en el encuentro, no pudo contenerse y lloró de plano como la Magdalena.
¡Llévate a tus muchachitos!
La amenaza de la delincuencia es constante, ofensiva, contundente. La sociedad se escandaliza con la nota roja, porque las imágenes de los crímenes espantan cuando se percibe la cercanía del peligro, máxime cuando los ejecutados son personas conocidas por los ciudadanos, como sucedió tras el asesinato del matrimonio Eduardo Nevares y Rosalía Ruíz en su domicilio en Villas Playa Blanca, en Puerto Juárez la tarde del domingo 8 de marzo, que provocó irritación y desencanto nuevamente ante la torpeza del Procurador, que se precipitó a ligar el hecho a un intento de robo, a pesar de los antecedentes de amenazas que había sufrido el matrimonio anteriormente.
Resulta alarmante que las autoridades se vean rebasadas por los delincuentes, a pesar del esfuerzo para diseñar nuevas propuestas, integrar nuevos grupos de agentes, y establecer rondines de vigilancia. Solicitan ampliación presupuestal, partidas especiales adicionales, adquieren equipo, pero sus resultados son reprobables, porque cada vez que crean y estrenan un nuevo dispositivo para la seguridad, algo muy superior aparece del lado de los criminales para enseñar su músculo radiante, con ese lenguaje intimidatorio que estremece. Mientras las autoridades que dicen coordinarse no logran ponerse de acuerdo, aparece un arsenal “descubierto” por los federales sin noticias del dueño de la casa ni del armamento ¿es eso posible?
¿De qué hablarían?
Eso, a una semana de inicio del patrullaje en las calles de Cancún de las Fuerzas Estatales Policíacas de Apoyo (FEPA), y la “sorpresiva” visita a las instalaciones de la PGR del alcalde Francisco Alor junto al Gobernador Félix González y la posterior salida de los efectivos de la FEPA para patrullar ahora la zona de la ribera del Río Hondo, deja dudas sobre la realidad de la cacareada “buena” coordinación y orden entre corporaciones.
La respuesta está en la mente de todos los que han sido víctimas de la delincuencia, situación subestimada por Francisco Alor y Félix González; el primero porque ya se va, y el segundo, porque la ciudad de Cancún y los problemas graves como el de la inseguridad (entre otros) que enfrentan los habitantes de esta ciudad, es lo que menos parece importarle.
¿Por qué será?
Cuando el gobierno quiere proyectarse y se prepara con todo cuidado para atraer los reflectores de los medios de comunicación nacionales e internacionales, y para lograrlo invierte recursos ilimitados para hacer de su evento la envidia de sus iguales, con la ganancia adicional que da la publicidad tan útil para efectos de popularizarse, algo sucede al final, algo siempre se complica, y da al traste sus afanes.
El pandillerismo en Cancún es algo lamentable para todos, y más aún, el hecho de que operen pandillas vinculadas a la peligrosa "Mara Salvatrucha" de Centroamérica, como la “sur 13”, mejor conocida como “los sureños”, integrada por adolescentes y jóvenes desocupados, con frustraciones evidentes, daños físicos y sicológicos importantes, reflejados en su conducta antisocial y su incapacidad para adaptarse; en general, provienen de núcleos familiares en situación de marginación, pobreza, inestabilidad y violencia.
Juventud marginada: carne de cañón de las mafias
Son sólo una parte de la expresión moderna de la esclavitud. Merodean en las regiones y en la periferia, acechando a los transeúntes, se hacen notar. Son, en su mayoría adictos, y están dispuestos a lo necesario para drogarse. Eso es tan preocupante como la rudeza de los cárteles de traficantes, porque habla de una descomposición social que afecta en primera instancia a las nuevas generaciones, y presagia un futuro cercano más complejo y difícil para todos en el contexto de gobiernos insensibles y deshonestos que los tolera, porque los utiliza cuando lo requiere para desestabilizar, cuando ven afectados sus intereses, como igual hace el hampa que primero los coopta, los envicia, y después los controla.
mgomezcesar@hotmail.com
21/03/2008
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