Memorias del porvenir
El golpe traidor
Miriam Gomezcésar
Varios asuntos en la agenda pública de la semana anterior son dignos de análisis para tratar de entender el verdadero interés del mandatario Félix González por sus representados, luego de la aprobación de la Ley de Ingresos por los diputados federales del PRI y el PAN en el H. Congreso de la Unión. Y |
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es que tantas veces habló de los beneficios del impuesto a medicinas y alimentos, que sus pronunciamientos calan la herida de las familias que en sus condiciones actuales, con sus ingresos, no alcanzan a saldar las cuentas de su gasto corriente. Estas personas ahora reciben la noticia acerca del nuevo costo de los productos básicos en los comercios.
Cuando votaron los legisladores federales a favor del incremento al precio de los energéticos llamado popularmente “gasolinazo”, el mandatario estatal a pesar de avalarlo, se mantuvo discreto a conciencia de lo que representa el ajuste comercial. Compare esa actitud con su activismo estelar para cabildear entre sus pares y “frenar” en el Senado de la República, la aprobación definitiva del pago de 5 dólares que el turista que arriba en los llamados cruceros deberá pagar por concepto de peaje; la contradicción es clara y en el pecado, cada quien asumirá las consecuencias.
En primer término, en lo que se refiere al incremento al precio de los energéticos, por su impacto inmediato en el bolsillo de la población que recibió con anticipación el golpe directo –como dice la canción fue “el golpe traidor”– porque desde su concepción, la voracidad de empresarios y comerciantes que se adelantaron a reetiquetar los artículos en el mercado, causaron la irritación de la comunidad contra el gobierno que envió la iniciativa de reforma y del enojo, el declive a la de sí debilidad del gobierno calderonista, que para evitar el infarto, tuvo que recibir respiración artificial para mitigar con publicidad los efectos de la decepción general reflejada en el rechazo del mandatario. Los spots donde el propio mandatario aparece hablando de mano firme y de actuar en “beneficio” de las clases populares (por tal su “disposición“ de posponer la entrada en vigor del aumento de precios hasta enero del 2008), en realidad solo se aprecian como una manera de abrir un espacio de tiempo que les permita inventar algo para frenar el descrédito generado por sus iniciativas impopulares y por el trato delicado que da al ex presidente y su enriquecimiento desbordado exhibido por Vicente Fox y su familia.
Lo que no lograron contener fue el descalabro de la escalada de precios en todos los artículos al consumidor, o sea, afectaron más al que menos tiene, así de injusto y desproporcionado. Pero en eso de los absurdos, sobran pretextos y los abusivos se las gastan solos, basta con comparar la reacción ante el alza de los energéticos y la reacción que devino de la aprobación del impuesto a cruceros, que si exageran en algo las figuras públicas de la política es en el escándalo y en demostrar que de representantes populares nada más tienen el mote porque el ingenio no se les da para una reforma de fondo, que era lo esperado, para ellos nada representa hacer las cosas más difíciles para todos.
Estudios de mercado sobre el comportamiento del consumidor, indican que el ajuste de precios no cambia de manera permanente o definitiva el interés de los ciudadanos por determinado artículo, bienes y/o servicios; al turismo no altera su intención de tránsito de manera radical (por la causa que sea) y menos entre los cruceristas, que no están diseñados para sectores sociales de escasos recursos.
La experiencia dice que en poco tiempo el usuario se acostumbra como se ha adaptado cuando las aerolíneas o las empresas de auto-transporte modifican sus tarifas. El problema en sí, es que la discusión de los gobernadores y legisladores sobre el pago de peaje tiene otro sentido más ligado a la urgencia de distraer la atención del honorable (con cortinas de humo) por el costo político de haber impulsado la aprobación del incremento al precio del diesel y las gasolinas en detrimento del gasto doméstico, sobretodo en entidades como Quintana Roo con un proceso electoral encima, pues aunque la carestía ya se refleja y se siente, el “gasolinazo” iniciará en la peligrosa cuesta de enero que es cuando arrecia la campaña promocional de los candidatos de los partidos políticos y la pobreza de las figuras participantes en general en la oferta de los partidos (los votantes), pero al que golpea más es a los del oficial Partido Revolucionario Institucional (PRI), que no deja lugar a dudas: serán duras sus consecuencias.
Otro dato interesante sobre la ocupación del gobernante Félix González es que, por centrarse en la federación no advierte lo que sucede a su alrededor y la forma como disfrazaron de “operación financiera” un vil préstamo bancario por poco más de 315 millones de pesos con Banamex para el Estado la semana anterior (dinero que aseguran destinar a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) a pesar de las múltiples quejas de los usuarios por descuido de las tuberías y tomas domiciliarias y deficiencias en el servicio). De este tema no se habló mucho porque si hay algo que retrasa el desarrollo es la deuda pública que de tanto alargar y engrosar, resulta el mayor de los obstáculos para la construcción de infraestructura necesaria y mejoras en las políticas públicas.
Pero además es un contrasentido endeudarse más cuando no se ordena el gasto público. No se ha transparentado el ejercicio administrativo (no hay obra visible que justifique los montos federales recibidos), ese es un dato importante que en pleno proceso en las campañas políticas saldrá a debate, en las que por cierto, habrá muchos descalabros principalmente para los candidatos oficiales que habrá que ver cómo responden al cuestionamiento de la opinión ciudadana que les pregunte por sus acciones en su servicio dentro de la administración pública, como en la Oficialía Mayor, cuando Víctor Viveros era su titular; bueno para dilapidar dinero del erario en festejos de 10 mil invitados y viaticar, ya sabremos a qué costo en casos como la eterna “reparación” de las casas de gobierno, concesiones y permisos a sus familiares y cosillas así que irán saliendo documentadas, desde luego, pero aparte de lo administrativo, hay otros asuntos oscuros de su proceder que lo comprometen como persona y que habremos de conocer en el momento necesario.
mgomezcesar@hotmail.com
24/10/2007
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