Memorias del porvenir
El que nace macetón, del gobierno le cae su regiduría
Miriam Gomezcésar
Con soluciones dice Víctor Viveros que va a enfrentar los problemas de Cancún, aunque como Oficial Mayor del gobierno estatal dejó muchas cuentas sin aclarar y grandes boquetes financieros en el presupuesto, en sus ansias de publicidad. |
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La oposición pide a gritos que sea Viveros el contendiente oficial para la presidencia municipal de Benito Juárez, pues el desempeño del alcalde Francisco Alor (dadas las circunstancias de inseguridad en las calles de la ciudad y su periferia, la mala calidad de los servicios públicos y las cuentas que no logran cuadrarle), es el gran promotor de la oposición, y Víctor Viveros el rival ideal para repetir con estrepitosa derrota por su pasado enlodado al frente del sindicato de taxistas Andrés Quintana Roo y peor aún, la desbordante corrupción en la Oficialía Mayor del gobierno estatal donde a gritos piden que regrese, ¡pero lo que se llevó! porque, por más esmero por tapar sus chapuzas, nomás no hay forma de hacer que cuadren sus cuentas.
Eso es un verdadero inconveniente para cualquiera que aspire a una candidatura, y hay quienes hasta dicen que Viveros está como agua para chocolate porque, por más que se esfuerza (con dinero del erario, desde luego) no logra elevar su popularidad, pues para eso también se requiere ingenio y la gente lo sigue recordando como un ser calculador, despreciable, un charlatán más de los muchos que hay en la actualidad.
“se despacha por atrás”
Así, el letrero que debieran inscribir oficialmente después de Dirección de Atención Ciudadana (DAC), Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y PRI, es “se despacha por atrás” para no ser tan evidentes y para que los necesitados sepan desde un inicio dónde recoger un “apoyo” en especie que el gobierno les otorga, condicionado a entregarlo a la gente de los barrios y regiones más pobres (que son los más) como ayuda de los candidatos del PRI; así disfrazan el destino de los millonarios recursos que llegan controlados para entregarse a la comunidad con mayores carencias.
La dinámica actividad puede registrarse casi a diario, tras la llegada de grandes camiones de carga pesada con artículos domésticos y despensas que acapara el propio Víctor Viveros y reparte para autopromocionarse y, que entre otras cosas, es causa de rechazo, enojo y pleito de los demás aspirantes de su mismo partido que consideran recibe de Félix González un trato ventajoso.
¡Total! si Felipe Calderón no le dice nada, nadie más reparará en el profundo significado de manipular la ayuda, violar las garantías, profundizar los niveles de corrupción y descuidar los asuntos urgentes mientras ostentan el poder, aunque es precisamente eso lo que tiene a México en un predicamento para salir del atolladero.
Así, arropado por las estructuras administrativas estatal y municipal de Cancún, Víctor Viveros se conduce intolerante como si ya fuera candidato a la presidencia municipal de Benito Juárez, sin que nadie lo detenga, aunque faltan meses para el proselitismo electoral. Al gobierno le sigue valiendo bolillo el marco legal, tal vez por las presiones de una realidad incómoda que mucho complica las posibilidades de refrendar la presidencia municipal al PRI, en momentos en que la mayoría de las encuestas —salvo en las pagadas por Viveros— auguran una derrota con él como candidato, que ya se conduce como mandatario, a pesar del desfase.
Dicen que no hay peor ciego que el que se niega a ver, y en estos momentos de contradicciones y hartazgo social, a unos meses de iniciar el proceso electoral los legisladores, ansiosos por hacerse de cualquier candidatura por cualquier partido político, están que ya no saben qué hacer para llamar la atención; entre ellos cuente usted a todos y cada uno de los diputados que, aunque el trabajo que los respalda sea menor, pintan bardas, montan espectaculares y se anuncian en cuanto espacio permita mostrarlos como verdaderos defensores de la población.
¡Justo a la medida!
Para completar esa sentencia cruel sobre los liderazgos que dependen del dinero, “político pobre, pobre político”, habría de agregar que este existe mientras el patrón tenga capacidad de solventarlo y así, veremos como se exprime el erario para la promoción de los candidatos oficiales, a pesar del rezago en las necesidades y urgencias sociales.
En este desorden establecido, bien organizado y propiciado desde la cúspide del gobierno del estado, los diputados se hicieron un marco legal electoral a la medida de sus exigencias personales, pues la norma, aplicable únicamente al populacho o en su defecto a cualquiera que se les quiera adelantar o cuyo nombre y apellido lleve las iniciales “Greg Sánchez” y, mientras los legisladores demuestran su musculoso “ingenio” para atiborrar los caminos del estado con publicidad desechable, el resultado de su gestión legislativa es controvertido por los “logros” frente al reto de su misión, tema interesante a la hora de las explicaciones del rasero aplicado que mide diferente el derecho de los ciudadanos comunes al de los representantes, lo que no tiene desperdicio es un relajo total ¡ajúaaaa!
“¿Me estás oyendo, inútil?”
Alguien tendría que advertir a quienes cobran como tales (como dice la canción que interpreta Paquita la del Barrio ¿me estás oyendo inútil?) y se comportan como empleados comunes al servicio del gobierno del estado, sobre los riesgos de exhibirse abiertamente frente a una opinión pública observadora, tales como Manuel Valencia Cardín, Alejandro Alvarado Muro, Inés López Chan, Patricia Sánchez Carrillo, Mario Rivero Leal, etc., (y ya ni para qué hablar de priístas como Efraín Villanueva Arcos, Francisco Flota Medrano) quienes en su ambición por mantenerse en el poder han sido capaces de cometer cualquier barbaridad injustificable, que desde luego saldrá a la luz pública con pelos y señales durante la campaña en el proceso electoral.
Claroscuros…
El lenguaje de las manifestaciones
Ah, cuando a los mandatarios les da por mencionar su popularidad basada en encuestas, cualquiera se imagina la señal de pánico entre sus colaboradores más cercanos, por lo que representa para mucha gente la reiteración de datos a un año de un inicio viciado de origen como fue la llegada de Calderón a la Presidencia.
Precipitarse a saturar de publicidad contra Andrés Manuel López Obrador los espacios de opinión, espectáculos y noticiosos en los medios de comunicación, resulta contraproducente para los estrategas de la presidencia que insisten el una imagen irreal de Felipe Calderón y no logran sino resaltar la debilidad de su gobierno y recordar la imagen atropellada para rendir protesta hace un año, frente a la población incrédula que opta por manifestarse junto al “Peje”, mientras a piedra y lodo entre cuatro paredes el llamado presidente espurio tiene que festejar el primer aniversario de su gobierno lejos de la comunidad… “esa imagen dice más que mil encuestas”.
mgomezcesar@hotmail.com
04/07/2007
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