Memorias del porvenir De “La Martina” a Acatempan
Miriam Gomezcésar / Blog del autor El falso debate sobre las contradicciones “ideológicas” por la probable coalición opositora que integrará al PRD, PT, CD y al PAN, hizo a muchos actores perderse en ese discurso que los políticos manejan con suficiente pericia, porque aunque no es precisamente una lucha filosófica la que se entabla en los procesos electorales, como pretexto para chantajear al habitante de Los Pinos, es redituable. En las campañas lo que se ve y se escucha es cualquier cantidad de desfiguros y barbaridades que nada tienen que ver con el conocimiento y peor aún, cuando se observa a los líderes en sus contradicciones. Se habla con insistencia de que la lucha por el poder en Quintana Roo es entre priistas, estos minimizan los alcances de la posible alianza opositora. A pesar de que los gobiernos estatales han surgido con identidad de ese partido, lo cierto es que el enojo interno por el método de selección para imponer a los elegidos, sexenio tras sexenio les ha ocasionado el debilitamiento. Aunque esto puede advertirse con más claridad cuando se dan a conocer públicamente los nombres de los candidatos oficiales y es entonces cuando se percibe el alcance de los acuerdos para su “unidad”. Las declaraciones del ex alcalde de Cancún Carlos Cardín Pérez, en este sentido son reveladoras al referirse a los focos rojos que hay en los municipios de Felipe Carrillo Puerto, Benito Juárez y Othón P. Blanco para su partido "si seguimos con el fuego amigo, si seguimos con las divisiones, entonces el PRI volverá a perder" y aunque es cierto, llama la atención que lo exprese él, tan identificado con la familia Joaquín Coldwell, dato útil para entender su ausencia en la reunión del PRI para la definición del método. Subrayarlo en público, en el contexto de sus aspiraciones a la candidatura por la presidencia municipal de Cancún, sus expresiones tienen más una carga de chantaje que de razonamiento sobre la probable fragmentación en el PRI por las causas que explica y son reales. Es en estos tiempos en que aparecen los chantajistas de oficio que en la entidad son conocidos e infalibles. Así, todo se mueve alrededor del proceso en un espectáculo desquiciante que dura meses. Ante la posibilidad de perder el terreno electoral ganado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el recuerdo del viejo amor entre el PRI y el de Acción Nacional (PAN), causó la angustia entre los protagonistas que al conocer la probable anexión del PAN para la conformación de la llamada mega alianza, tuvieron pretexto para “frenar” la iniciativa de Reforma Política de Felipe Calderón porque los priistas, que saben lo que pueden perder, reaccionaron un arranque de chantajes que me recordó la canción ¿de quién es ese caballo?, ¿de quién es ese reloj?, ¿qué estás haciendo Martina, que no estás en tu color?. El clima político electoral en el estado se calentó sin remedio porque en los hechos, ningún partido hizo su trabajo y fueron solo algunas figuras públicas las que lograron crearse una imagen con facilidad, utilizando los mismos modos populacheros del viejo PRI, sin ideología, ni proyecto pero con la labia necesaria. Lo cierto es que en Cancún, en las calles sí se nota la diferencia de trabajo y organización. Es indiscutible que como empresario, Gregorio Sánchez es un hombre exitoso para lo que se propone, aunque carece de suficiente simpatía por sus prontas respuestas, sus contradicciones y sus afanes catequistas, el hecho de que la ciudad luzca mejor es su mejor carta de presentación, aunque haya temas en los que para avanzar, la sociedad civil tiene que involucrarse más, como es el caso de la inseguridad, que sin la presión de la población, los mandatarios de los 3 niveles de gobierno no van a proceder como es urgente, por lo que representa la tolerancia. En el fondo, lo que inquieta a los líderes nacionales sobre el proceso local, es que con el forcejeo por las candidaturas, las rupturas hacen el caldo gordo a los candidatos de la alianza opositora, de ahí los descalificativos y los menosprecios. Aunque todos presenciaron el activismo acelerado de los desesperados, las autoridades que servirán de árbitro en el proceso pese a los señalamientos de la gente, se mantuvieron en silencio, como Jorge Manríquez Centeno, Consejero Presidente del Instituto Estatal Electoral de Quintana Roo (IEEQROO) hasta que, a punto de publicarse la convocatoria del PRI, comentó a los medios de comunicación locales "estamos preparados, el Instituto Electoral de Quintana Roo asumirá su papel de árbitro electoral y garantizará, dentro del marco de la ley, condiciones de equidad en la contienda, y promoverá la participación ciudadana sin sesgos de ninguna índole". Semanas atrás, Francisco Palma Leal, líder estatal de la Coparmex, exigió al gobernador sacar las manos del proceso por la complicación de los problemas que no se resuelven, las campañas deben iniciar de manera oficial hasta marzo, el desorden desespera y el desgaste acumulado enturbia tanto a las instituciones como al proceso. La guerra que viene Como la foto que se toman los pugilistas después del pesaje antes de subir al cuadrilátero, quienes comentan que don Nassim Joaquín y Félix González se reunieron a tomar café y plácidamente conversar, tienen razón salvo por un aspecto en el que no reparan y que me hizo recordar el histórico pasaje de los tiempos del virreinato (con la debida proporción, desde luego), por las buenas formas del acercamiento, los deseos, sonrisas y flashazos, al famosísimo “abrazo de Acatempan”, que aseguran sucedió el 10 de enero de 1821, entre dos antagonistas don Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero. En los medios de comunicación insisten en que hay unidad, que hay un control político que nadie observa y que no habrá ruptura aunque en los muros del PRI conocido como “la casa del pueblo” se ensanchan las grietas sin remedio cada vez que retumban los tambores de guerra. mgomezcesar@hotmail.com 08/02/2010 |





