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Memorias del porvenir

La simulación a la publicitada austeridad

 

Miriam Gomezcésar / Blog del autor

Cuando hay tantas carencias en tiempos de austeridad, hay gastos en los gobiernos que desconciertan, como el destinado al mamotreto de Sebastián, construcción anunciada con lujo de tecnología para resaltar como un gran logro sexenal la adquisición del proyecto del escultor, que ha resultado todo un lastre presupuestal del gobierno anterior y una obra de relumbrón del actual. La escultura es la construcción ornamental más innecesaria y costosa hasta el momento, a la que se han invertido casi 400 millones de pesos, aunque requiere de muchos más según sus promotores.  ¡Total!, mientras no salga del bolsillo de quien lo ordena, ¿a quién le importa que se concluya?

A pesar de la delicada situación de la crisis financiera que ya ocasionó el recorte presupuestal de la federación a los Estados, en Quintana Roo el tema de la economía es tratado con demasiada ligereza, demostrada en el dispendio para los preparativos del besamanos del 4º Informe contra los gastos que se requieren para los programas detenidos por insuficiencia de recursos. Entre los problemas acumulados, el más preocupante es la pobreza, por el grado de inseguridad que impera y se robustece en Quintana Roo. Su crecimiento en el país es alarmante y motivo de preocupación en el exterior.

En el análisis de las finanzas públicas realizado para mantener un equilibrio presupuestal que permita realizar la obra de gobierno y generar empleos temporales para responder a la urgencia, se eliminaron rubros considerados no prioritarios. Tras la modificación fue decretado un plan de austeridad que permitirá al gobierno cumplir a tiempo con los programas establecidos para apoyar a determinado número de familias.

El plan anticrisis del gobierno fue presentado ante los medios de comunicación el viernes 23 de enero en el Teatro de los Constituyentes de 1074, en la ciudad de Chetumal. Incluye una inversión de 400 millones de pesos en obra pública, que se acelerará en los primeros 6 meses del año. Las tarifas de los servicios públicos se mantendrán sin incremento lo que resta del año y, entre otros incentivos, se propone que el 50% de las adquisiciones o compras del régimen, se realicen con empresas locales. No habrá contrataciones en la burocracia, ni aumento salarial este año.

Quienes conocieron las rigurosas medidas del programa de austeridad, tuvieron elementos de reflexión para creer en la madurez del gobierno. (Como el crédito solicitado por 1,900 millones de pesos recientemente aprobado por los diputados del congreso local que, aunque los legisladores informaron que parte de ese préstamo sería utilizado para cubrir un déficit del gobierno del 2008 por alrededor de 600 millones, el resto se destinaría para paliar los efectos de la inestabilidad)

“Haremos nuestra parte, pero es indispensable el concurso de todos y de cada uno de nosotros. Si todos tenemos confianza en que estas medidas van a funcionar y que pronto saldremos adelante, sin duda esa recuperación se va a acelerar, y muy pronto veremos los números positivos de nuestra economía nacional y del mundo”, dijo Félix González sin mucho entusiasmo.

“Disciplina y responsabilidad, binomio que lleva al éxito”, son palabras con las que algunos se relajaron porque vieron con buenos ojos la explicación. Pensaron que la cosa iba en serio, aplaudieron y felicitaron al gobernador Félix González por sus buenas intenciones, sin embargo, bastaron menos de 24 horas para decepcionarse cuando la realidad salió a flote.

Al día siguiente, dos comilonas multitudinarias marcaron la pauta de la realidad, con alrededor de 5 mil invitados. En ambos convivios se sirvieron toda clase de bebidas y viandas para agasajar por sus cumpleaños, a dos secretarios del gobierno del estado en Chetumal, eventos que hicieron entender a la comunidad la idea que tiene el gobierno sobre la austeridad, y su sensibilidad de cara a la necesidad.

El sábado 24 de enero, alrededor del mediodía, aquello parecía un enjambre. Una comida realizada sobre el boulevard Bahía, con el pretexto del cumpleaños de la ex secretaria de Educación y la nueva secretaria de Gobierno Cora Amalia Castilla, (quien días antes había manifestado su intención irrefrenable de participar en la contienda interna para ser candidata por su partido el PRI a la diputación federal por el Distrito II, sustentada en supuestos sondeos que indicaban su popularidad), la presencia del gobernador, de altos funcionarios de su gobierno y de la ex secretaria de gobierno y ya segura candidata del PRI a diputada, Rosario Ortíz Yeladaqui, no dejaron lugar a dudas del objetivo real del lamentable derroche en un evento que, más que cumpleaños ¡si me quieren, voten por mi partido, por Rosario Ortíz!, con discursos y lloriqueo incluidos, fue lo más parecido a un frustrado y costoso destape.

No menos aglomerado fue el festejo del onomástico del secretario particular de Félix González, Marco Lozano Ocman, al que asistió hasta el pianista argentino Raúl di Blasio. El ágape que aseguran costó más de $500 mil pesos, fue amenizado por los mejores grupos musicales de la capital del Estado. La estructura administrativa del gobierno estatal en pleno (desde empleados hasta los más altos mandos) acudió voluntariamente a fuerzas a comer (eso sí), no antes de escuchar el duelo de alabanzas entre Félix González y el cumpleañero -su pupilo. Así, entusiastas se enfrascaron en una guerra de cumplidos frente a las lideresas de colonia, sindicalistas y representantes de todos los sectores de su partido el PRI, quienes a gritos entonaban porras para chulearlo “¡Félix, Félix, Félix!”. ¿Y la austeridad?, ¡ah!, esa es para el pueblo. Como se aprecia, a menos de un mes para su IV Informe de Gobierno, Félix González tiene serias dificultades para identificar los problemas y enfrentar los retos del subdesarrollo.

Claroscuros…

La pobre atención que por años se brindó en México a los temas que hoy aquejan a la comunidad como la pobreza, el hacinamiento o la falta de servicios, atrajo a los grupos criminales de traficantes, y la indiferencia de los gobernantes propició además su fortalecimiento. La percepción general de muchos ciudadanos es que la situación no va a mejorar, esté quien esté en la titularidad de las instituciones públicas de seguridad y justicia. Si se considera que son muchos más los ciudadanos que desconfían de los gobiernos y de sus representantes, se entenderá que quienes controlan a los partidos políticos están metidos en serios aprietos.

La falta de seguridad es un problema difícil de sobrellevar para la comunidad, y resulta más agobiante por el potencial crecimiento de la delincuencia y los eventos criminales que a últimas fechas causaron escozor entre los mandatarios, por el atrevimiento de los criminales de retar en Cancún al Ejército Mexicano. La triple ejecución del General de Brigada, Diplomado del Estado Mayor, Mauro Enrique Tello Quiñones y sus dos acompañantes, revive el negro historial que en Quintana Roo parece estigma.

Desde los albores del mandato de Miguel Borge, el asentamiento del hampa se advierte aparejado al crecimiento del emporio turístico. De Cancún a Chetumal y de Cozumel a Holbox, el fenómeno se hizo famoso. Publicado en los medios de comunicación, se anunciaba,  por un lado la fastuosidad de las edificaciones propiedad de Rafael Caro Quintero o de Roberto Hernández, el ex banquero y por otro, soslayaban el desinterés de las autoridades locales para atender la situación.

En medio de la discrepancia informativa sobre la forma de atacar al hampa, la mirada de la gente se concentra en los titulares de la prensa al tiempo que observa la macabra imagen de los cuerpos de unas criaturas que yacen en el asfalto sobre un charco de sangre, víctimas de la estupidez humana. La sobrecogedora escena en el rotativo los anima a devorar la crónica. En esquinas de calles y avenidas, se comercia con el morbo de la gente. Las publicaciones con imágenes escabrosas se venden como pan caliente. La atracción popular por el escándalo es una expresión que el crimen organizado aprovecha.

Las historias que produce la nota roja vinculadas al crimen organizado, son verdaderas tragedias. El movimiento del hampa es sorprendente y tan amplio, que las autoridades no saben como frenarlo. Los chicotazos de los cárteles empañan todo lo que tocan a lo largo y ancho del país. En diciembre pasado, Hernán Cordero Galindo, presidente de la Comisión de Seguridad de la Coparmex local, comentó que Quintana Roo pasó de ser considerado uno de los más seguros del país en el 2003 a estar identificado entre los 5 más inseguros.

En días pasados, se presentó en Chetumal el Nuevo Modelo Policial y Despliegue de la Policía Federal, con el cual esperan homologar a las corporaciones policiacas de todos los niveles para mejorar la calidad de vida de los agentes, así como el servicio que prestan. No se sabe si es buen principio, pero creer que con eso se frena el problema es una ocurrencia.

La insuficiente Operación Limpieza en las instituciones, culmina. El Procurador Eduardo Medina Mora afirma que el operativo ha dado buenos resultados, pero su opinión no coincide con la de la población, pues los peces gordos siguen sin mencionarse. Al parecer su operativo solo sirvió para meter el polvo bajo la alfombra, porque los verdaderos capos del hampa están más arriba. La comunidad ve frustrada de nueva cuenta su esperanza de que (al menos en esta ocasión), el tema no se politizara.

No cayeron las cabezas, solo peces de medio pelo, y las pesquisas parecen circunscribirse a lo inmediato como si no existieran antecedentes que remiten a los gobiernos que se beneficiaron por hacerse de la vista gorda. El único encarcelado es el ex gobernador Mario Villanueva Madrid, aunque hubo otros presuntos implicados, como el fallecido Miguel de Jesús Peyrefitte Cupido, el ex-director de seguridad pública en Cancún, Agustín Bello Hernández, José Luis Alamilla, Abraham Oliva y Manuel Salinas, también el ex alcalde de Cancún Ing. Rafael Lara Lara, quien fue arraigado.

Desde entonces, fuera de ellos y hasta ahora, tras el arraigo del ex Secretario Municipal de Seguridad Pública, Francisco G. Velasco Delgado “El Vikingo” (contratado en una primera ocasión para el mismo puesto por el entonces alcalde de Cancún, Carlos Cardín Pérez) y del ex director de la cárcel municipal Marco Antonio Mejía López, no hubo investigación de fondo, ni detenidos, ni culpables ¡vamos! ni siquiera sospechosos de estar involucrados, de entre los que solaparon a los criminales y a pesar del reguero de muertos en este territorio.

La cosa es que, a pesar de la gravedad del daño social causado a la población por dejar hacer, a pesar de las evidencias del fortalecimiento de las bandas de los cárteles en Quintana Roo, fueron irresponsablemente encubiertos y no hay culpables. La Operación Limpieza fue únicamente, por encimita.

Esta guerra contra el narcotráfico que parece difícil de terminar, se politiza, y en el reparto de culpas, los remisos todavía se dan el lujo de hacer declaraciones para solicitar que se regrese a sus cuarteles a los efectivos de las fuerzas armadas, que aseguran, nunca debieron dejar su trinchera y exhibir las entrañas del estercolero, pese a que la presencia de los soldados patrullando las calles relaja la preocupación de los ciudadanos. La discusión en torno a la forma de enfrentar al crimen organizado se vuelve estéril cuando los que discuten solo valoran el costo político.

En estados como Quintana Roo, donde los representantes populares no han logrado desmarcarse de la percepción popular de estar ligados con los criminales, los ciudadanos que conocen el aspecto terrible de la seguridad pública y la impartición de justicia, conocen también el abandono de los gobiernos a los problemas que asientan a los criminales. La impunidad se impone. Los temas se mantienen como estafeta pendiente para el régimen que sigue, aunque cada día la situación se vuelve más tensa.

En medio de la confusión, el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo, en un evento del sector realizado en Cancún hace unos días, habló de la crisis económica y trató de minimizar el impacto de la guerra contra el narcotráfico en la actividad del turismo, tras asegurar que la baja del número de visitantes y reservaciones es culpa de los medios de comunicación. Su confesión no es una exageración si consideramos que el manejo informativo en todos los medios de comunicación del país es controlado desde Los Pinos a través de la Secretaría de Gobernación, y no se puede culpar a los medios de realizar su tarea.

Si el impacto de la guerra contra el narcotráfico genera miedo y coraje entre la población, en el exterior la percepción de la situación social del país es que la delincuencia está fuera de control y esto se verifica en las escenas de terror con decapitados, encostalados, torturados, acribillados en diferentes plazas, caminos, poblados y ciudades del país, patrullados por los cuerpos policíacos y soldados fuertemente armados, así como retenes, etc. Imágenes que se transmiten a todo el mundo como un testimonio del acoso de los criminales. Cualquiera que lo observe con solo entrar a cualquier página virtual de las televisoras más importantes del mundo como la BBC de Londres, tendrá una opinión coincidente.

La importancia que otorgan en la mayoría de los países desarrollados al tema de la seguridad, puede apreciarse en la reflexión y amplitud de sus documentales, y la seriedad de su cobertura informativa. Así como en las advertencias que los gobiernos hacen a sus viajeros del riesgo que representa a su seguridad personal, la violencia del narcotráfico en nuestro territorio.

(http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2008/narcomexico/newsid_7620000/7620076.stm).

mgomezcesar@hotmail.com

07/03/2009

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