VOZ DESDE HONDURAS Bajo la sombra de la impunidad Ing. Juan Carlos Aguiluz Umaña / Honduras Ya cerrando la primera década del siglo XXI, los seres humanos tienden a ilusionarse con nuevas y favorables perspectivas, ya sea como individuo, familia, empresa entre otros. En este orden de ideas, mis anhelos a futuro, son realistas y hasta cierto punto conservadores, porque en estos momentos tan duros en que vivimos, no da para más. Si bien es importante que la recesión económica de Estados Unidos –comience a dar signos de revertirse-, también quiero enfatizar esa nación continúa siendo la primera potencia del mundo y marca el paso de la globo economía. Todo lo que vivimos hoy, ha sido predestinado por expertos socioeconómicos –muy respetados y reconocidos mundialmente-. La corrupción es el principal problema a combatir en Honduras. Aquí los corruptos son los alagados en los medios de comunicación mediáticos. Y son los mismos medios –en los cuales pasan de uno a otro los mismos personajes-. Esos son los que supuestamente practican la “ética” y la “trasparencia”. Uno de los asaltantes más grandes del erario público es el ex presidente Rafael Leonardo Callejas quien unos cuantos años de haber dejado el poder, comenzó a salir durante diez días consecutivos, riéndose a mandíbula abierta y con una sentencia favorable de sobreseimiento, brindadas por jueces corruptos. Nosotros como seres humanos, quienes tenemos la obligación de defender nuestros derechos y de luchar por alcanzar una mejor calidad de vida. Pero nunca como la logran estos grupos de poder socioeconómicos de Honduras y que están asociados al golpe de estado militar del 28 de junio recién pasado. Muestra de que el gobierno de “unidad y reconciliación” de Porfirio Lobo Sosa, no es más que la etapa 2 del mismo golpe, es que se ha nombrado en la gerencia general de la estatal telefónica –empresa Hondureña de Telecomunicaciones, HONDUTEL-, ni más ni menos que al general en retiro Romero Vásquez Velásquez. En mi país los grupos de poder están acostumbrados a manejarlo todo. Así como los tres poderes del Estado de Honduras, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, conforman un sistema donde los corruptos se ríen a carcajadas, porque saben que todas sus fechorías serán cobijadas bajo la sombra de la impunidad –porque aquí todos tienen precios-. En mi querida patria (se cuentan como las arenas en el desierto) a empresas que son sólo son pura fachada, se le denominan Empresas de Maletín, porque en un maletín manejan todas sus transacciones corruptas. Muchas personas extrañan mis escritos en Diario La Tribuna y yo contesto algún día volveré, aunque sepa que jamás lo haré. Yo estoy en resistencia y no colaboro con ninguna empresa de golpistas. De dicho diario es dueño a quien la resistencia popular le llama “El Príncipe del Mal”, Carlos Roberto Flores Facussé. Es el hombre intocable e invisible, pero que sabemos que actúa en función de las familias pudientes y mueve sus piezas de ajedrez en el gobierno hondureño. Todo lo que sale del Congreso Nacional de Honduras, son títeres de este sádico individuo. El pueblo no puede acudir a la Fiscalía General de la República, porque tiene dueño, los grupos de poder Carlos Roberto Flore Facussé. Los hondureños no podemos acudir al Tribunal Supremo Electoral, porque tiene dueño, los grupos de poder Carlos Roberto Flores Facussé. El pueblo no puede acudir al Tribunal Superior de Cuentas –al que muchos le llamamos “de Cuentos”-, porque tiene dueño, los grupos de poder Carlos Roberto Flores Facussé. El crecimiento bajo la sombra de la impunidad, es nulo, porque nada bueno nace de la oscuridad sin la más mínima transparencia. Este señor estuvo de presidente de Honduras durante el paso destructor del Huracán y Tormenta Tropical Mitch y según fuentes de entero crédito y especializadas en investigar fortunas mal encausadas, no pudieron ni estimar una cifra. Y es que hay un dicho “Ladrón no roba a Ladrón”. Según El Libertador –Primer Auditor Social de Honduras-, son diez las familias árabes las dueñas del noventa por ciento de la riqueza de nuestro país. Por eso la resistencia pacífica popular urge por una asamblea popular constituyente y refundar una nueva Patria del pueblo para el pueblo. Ante este panorama, los hondureños en resistencia, estamos listos para todo, nos estamos organizando en todo el país. Si el costo de nuestra lucha conlleva ofrendar la vida por la Patria, listo estamos porque a los gorilas no les tenemos miedo. Bien por hoy aquí me quedo, gracias por los correos que me han enviado. Y al final reitero como resistente, que si alcanzar el poder por el pueblo –significa dar la vida por nuestros anhelos y de las futuras generaciones, le digo a mi Gral. Francisco Morazán presente señor para ofrendar mi vida, tal y como usted lo hizo en su momento, por alcanzar nuestros sueños unionistas y libertarios. Resistencia hoy, resistencia siempre. jcaguiluz@yahoo.es 25/03/2009 |





