VOZ DESDE HONDURAS Escasea el agua en Capital Hondureña Ing. Juan Carlos Aguiluz Umaña / Honduras Antes de entrar al asunto que me compete, es mi deseo solidarizarme con el gobierno y pueblo de Haití, por el desastre ocasionado por el terremoto de 7.2 en la escala de Ritcher, que dejó a toda la nación en ruinas y según un medio de comunicación de entero crédito, se estima preliminarmente 100 mil muertos. Me siento impotente ante las imágenes en televisión y de Internet, que deja también serios daños en su infraestructura. Ahora, paso al tema que me tiene aquí y con el permiso de la consternación mundial por el hecho citado, únicamente puedo elevar una plegaria al Hacedor del Universo, para que los hermanos haitianos superen este doloroso momento. La empresa del gobierno de Honduras, Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados, SANAA, advierte que el agua escaseará en la capital hondureña, Tegucigalpa, producto del fenómeno de El Niño. El cual no permitió en el invierno pasado, 2009, que las dos represas: La Concepción y Los Laureles, captaran el agua requerida y así poder dotar a la población -de un servicio de agua potable más eficientemente-. Esto significa que los racionamientos serán más rigurosos. Y ni modo, estamos como estamos, porque el pueblo le ha cedido los espacios que le corresponde -a los grupos de poder, oligarcas, partes del golpe de estado militar y la dictadura que nos gobierna-. Esta crisis hídrica capitalina, se atenúa supuestamente con la perforación y puesta en operación de una batería de 10 pozos, para captar agua subterránea y así palear la misma. Yo tengo entre ceja y ceja, que cuando se establece un estado de emergencia –por una o cualquier otra situación-, se pierde transparencia y se da espacio a la corrupción y a la impunidad, porque no se da el proceso de licitación de los proyectos y carencias básicas. Muestra de ello es que en un gobierno anterior, se dio otro estado de emergencia y se adjudicaron 190 millones de lempiras -10 millones de dólares-, para construir y dejar en operación una batería de 60 pozos y el contratista no lo incumplió según lo pactado y el SANAA, bien gracias -guardó un silencio conspirador en contubernio con los grupos de poder-. Esto lo retrotraigo al presente y es otro acto de corrupción que queda en la impunidad. Bien sabemos los que estamos al día con la problemática mundial, que las potenciales guerras a futuro –se darán por pelearse por el agua-. Muestra de ello es el brote de violencia que se ha dado en la capital mexicana, por la insatisfacción de la comunidad -con la dotación de agua potable-. Ahora tengo en mis manos una columna, escrita por Mónica Archundia, con fecha 1 de septiembre del 2009 y titulada –Escaseará el agua en la Capital Mexicana-. En la cual ella establece que la Comisión de Derecho Humanos del Distrito Federal, CDHDF, ya había previsto dicha situación. A la vista está, que a medida que se incremente la falta en la dotación de agua potable, se prevee un incremento de la violencia en las calles. Lo cual fue ratificado por el Jefe del Gobierno del Distrito Central, Marcelo Ebrard, quien advirtió que el problema del agua, se agudizará en el primer semestre del 2010. Volviendo a Honduras y específicamente a su capital –donde nunca ha existido una dotación de agua potable permanente-, porque desde que yo tengo uso de razón, siempre los capitalinos hemos sido objeto de racionamientos –los cuales se han intensificado en las últimas dos décadas-. La población de Tegucigalpa se estima en unos 2.3 millones de personas y un 60 por ciento de la misma –no cuenta con dotación de agua domiciliaria-. Esto representa una gran injusticia social, porque atenta contra el derecho de todo ser humano al agua, fuente inagotable para la existencia de los seres vivos de este, nuestro planeta tierra. Y para ratificar mi intuición con estos decretos de estados de emergencia –algunas veces hasta ficticios- y, dictados sólo para favorecer a empresas corruptas. La presidente de la Asociación de Periodistas Ambientalistas de Honduras, Dolores Valenzuela, increpó al Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados, SANAA, reclamando transparencia en el manejo de los fondos y que se eviten las contracciones directas, ante la perforación masiva de pozos por la emergencia decretada. Y termino haciendo una sencilla sugerencia -a los pobladores de las dos capitales, mexicanos y hondureños-, utilicemos el agua racionalmente, porque una gota acumulada, será utilizada para afianzar el bienestar común de las referidas comunidades. jcaguiluz@yahoo.es 22/01/2009 |





