Ciclo perfecto
Manuel J. Jáuregui
De nosotros, amigo lector, les suplicamos que duden cuantas veces quieran y que nos lean con escepticismo, pero respecto a lo que afirma la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) no debe caber duda.
Son ellos quienes con un estudio reciente han respaldado algo que aquí hemos dicho en no pocas ocasiones: México tiene en la caña de azúcar otro CANTARELL, recurso valioso que desperdiciamos e ignoramos olímpicamente con un desdén que sólo los irresponsables son capaces de manifestar.
El estudio al que nos referimos se titula "Evaluación Económica de las Políticas de Apoyo a los Biocombustibles" y, en él, la OCDE concluye categóricamente que el CICLO PERFECTO de la conversión de materia orgánica en un combustible amigable con la atmósfera (ecológico) es el que emplea exitosamente el coloso del sur, BRASIL.
Los brasileños toman la caña de azúcar y con ella producen ELECTRICIDAD, ETANOL y AZÚCAR, logrando con este ciclo una eficiencia ecológica que supera el 100 por ciento.
Afirma sin tapujos el estudio de la OCDE que los biocombustibles deben producirse en aquellas regiones del mundo en donde pueden hacer la mayor contribución a la reducción de la emisión de gases que provocan el efecto invernadero. Más de 100 países (entre ellos MÉXICO) producen caña de azúcar -casi todos países emergentes- por lo que deberían de estar aprovechando esta oportunidad.
En el caso brasileño, dicho país en el 2007 produjo 487 millones de toneladas métricas de caña y esta cosecha rindió a su vez 30.6 millones de toneladas de azúcar y 22 mil millones de litros de ETANOL.
Si México produjera tan sólo la cuarta parte que Brasil podríamos ya sustituir las crecientes importaciones de GASOLINA que estamos realizando, cada vez a mayores precios.
Sólo que para lograr lo que Brasil ha hecho, necesariamente requerimos reformar por completo las leyes antediluvianas y obsoletas que rigen a la industria cañera mexicana, las cuales están reñidas con todas las normas económicas modernas habidas y por haber.
Empezando con el hecho de que en esta industria se impide que rijan las leyes del mercado y se fijan artificialmente precios de garantía del todo irreales para los cañeros, pues no tienen nada que ver con los precios internacionales a los que estamos ya sujetos debido a la apertura agrícola establecida por el TLC a partir del 2008.
Para que se den un quemón, amigos, consideren el siguiente dato: el precio por una tonelada de caña en Brasil ronda los 18 dólares, aquí en México -por mandato gubernamental- anda más cerca de 40 que de 20 (36 exactamente).
¡Así no podremos competir nunca!
Necesariamente, junto con la introducción de la modernidad en la industria azucarera con una plena apertura y juego irrestricto de las leyes del mercado, debemos también implementar un PLAN energético que contemple el estímulo a la inversión en plantas para la conversión de caña en ETANOL, para así paulatinamente ir sustituyendo el consumo de combustibles de origen fósil con uno menos CONTAMINANTE que además representa un recurso RENOVABLE, no como la gasolina que, una vez agotados los yacimientos petrolíferos, ¡se acabó para siempre!
La inversión para perforación de pozos en aguas profundísimas en busca de otro Cantarell, versus lo que cuesta una planta moderna y eficiente de etanol, no son comparables: es mucho más barato convertir caña en combustible que perforar 2 ó 3 mil metros abajo del mar para ver si encuentras crudo ligero.
El BENEFICIO a la ecología con el uso de etanol como combustible significa también una ventaja sumamente favorable, pues no contamina y es MÁS BARATO que la gasolina refinada del petróleo.
Visto el maltrecho estado de nuestro monopolio gubernamental, PEMEX, explorar nuevos métodos para producir combustibles debería de ser para el Gobierno UNA PRIORIDAD y, sin embargo, sorprende que a la Secretaría de Economía, en manos del inventor Eduardo Sojo (inventor de números), le va y le viene el tema, pues hasta el momento no se ha escuchado de ella ninguna propuesta sensata: ¡es más, ni insensata siquiera!
Reforma
23/07/2008 |