Visitas desde el 27 de mayo de 2005

   
 
Versión para imprimir

Manotazo

Denise Dresser

Al escuchar los argumentos serpentinos que muchos panistas esgrimen para explicar la salida de Santiago Creel, viene a la mente una frase particular. Esa oración asociada con quienes enfatizan tanto una cosa, que los demás comienzan a sospechar su veracidad. Esa frase de la obra Hamlet de Shakespeare -"la dama protesta demasiado"- usada para caracterizar a los que al defender con tanta pasión una postura particular, en realidad evidencian que lo contrario es cierto. Y algo así sucede con quienes insisten que la abrupta y desaseada remoción del coordinador parlamentario del PAN en el Senado es algo "normal", rutinario, usual, común y corriente. La percepción no podría ser más distinta. Más que un cambio de liderazgo, parece un acto de desesperación. Más que un atributo estatutario, parece un manotazo.

Un manotazo en el atril por parte de un Presidente ovacionado en España pero acorralado en México. Alguien que hace apenas unos días convocó a sus colaboradores para criticar su comportamiento y reorientarlo. Alguien que durante hora y media se dedicó a repartir regaños, exhortar sensibilidad, exigir eficiencia. Alguien que se congratuló de enfrentar retos en vez de eludirlos; de analizar problemas en lugar de esconderlos bajo el tapete. Y alguien que ante el panorama que se abre para el país, no puede evitar el mal humor. La mecha corta. La impaciencia apenas disimulada. La preocupación apenas controlada ante problemas acendrados, estrategias fallidas, reveses que el gobierno no ha podido evitar.

No han sido buenos tiempos para Felipe Calderón, a pesar de los aplausos que recolecta cuando sale del país. Regresa a él y se enfrenta a una realidad recalcitrante, impasible, compleja. La guerra contra el narcotráfico y la percepción de que el gobierno no sabe cómo ganarla. La escalada de los precios y la percepción de que el gobierno no puede controlarla. El subsidio multimillonario a las gasolinas y la percepción de que el gobierno actúa irresponsablemente al fomentar su aplicación. Las encuestas electorales que colocan al PAN debajo del PRI y lo que ello significa para la elección intermedia que se avecina. Tiempos complicados que el gobierno no ha podido enfrentar con claridad. Tiempos difíciles que el gobierno no ha logrado diagnosticar de la manera adecuada. Tiempos de estrategias equívocas, reacciones lentas, decisiones torpes.

Nada revela con mayor claridad los desaciertos de un gobierno dubitativo que el debate en torno a la reforma energética. Día tras día, la paliza padecida por quienes insisten que la iniciativa propuesta no es privatizadora, pero no logran disipar esa imagen. Día tras día, y como ha reconocido Héctor Larios: "el PAN va perdiendo en los medios el debate sobre la reforma energética". Día tras día, "los que dicen que Pemex no requiere cambios han tenido mucho más habilidad mediática". Día tras día, el gobierno pierde terreno en temas medulares y batallas centrales. Como lo constatan diversas encuestas, sólo 24 por ciento de la población cree que el gobierno está ganando la guerra contra el narcotráfico; sólo 16 por ciento piensa que Pemex necesita inversión privada y 55 por ciento piensa que la iniciativa presidencial sí privatiza a Pemex; 70 por ciento apoya la idea de llevar a cabo una consulta popular sobre la reforma energética; 72 por ciento dice que la economía del país está peor que el año pasado.

En pocas palabras, las cosas no salen como Felipe Calderón quisiera y por ello no resulta raro que quiera responsabilizar a alguien. Desde la perspectiva de Los Pinos, Santiago Creel cometió error tras error y contribuyó a colocar al gobierno en el lugar incómodo en el cual se encuentra hoy. No pudo evitar la toma de la tribuna por parte del PRD. Negoció un debate sobre la reforma energética que se ha convertido en una pesadilla para el PAN. Cedió demasiado en la negociación de distintos temas con los partidos de oposición. Se peleó con las televisoras en torno a la Ley Televisa e impidió el posicionamiento eficaz del gobierno en las pantallas que controlan. En la lógica del equipo calderonista, el despido de Santiago Creel presupone que todo irá mejor gracias a la remoción de un operador disfuncional. Ahora sí, el gobierno podrá -como plantea Héctor Larios- "mejorar la capacidad de comunicación con el exterior". Ahora sí, el gobierno podrá -como plantea Germán Martínez- "revitalizar el trabajo legislativo de Acción Nacional y apuntalar el proceso electoral del 2009".

Ello requiere sacrificar al hombre para replantear la estrategia cuyo rumbo se perfila cada vez con mayor claridad. Y ese replanteamiento debería ser motivo de preocupación porque implica retroceder parte del camino andado y que tanto trabajo costó trazar. Entraña dejar atrás el deseo explícito -que animó a la reforma electoral- de regular mejor a los medios y reducir su poder de chantaje sobre la clase política. Entraña rehuir la responsabilidad de renovar a la Cofetel para asegurar su autonomía. Entraña posponer de manera indefinida una nueva Ley de Radio y Televisión a pesar de que la Suprema Corte abrió la puerta para legislar de forma moderna en la materia. Entraña la reconciliación con las televisoras para que le ayuden a Felipe Calderón a pelear en otros frentes que le interesan más: la reforma energética, el narcotráfico, la elección del 2009. Entraña la claudicación de un gobierno ante los intereses a los cuales se enfrentó hace un año, y con los cuales hoy prefiere aliarse.

Según Lyndon Johnson, "es mejor tener a tus enemigos dentro de la tienda de campaña meando hacia fuera, que afuera de la tienda meando hacia adentro". Y quizás el manotazo del Presidente se inscribe en esa dinámica: relanzar la estrategia del gobierno en algunos ámbitos con los medios de la mano. Relanzar el mensaje desde Los Pinos con la ayuda de Televisa y TV Azteca, sin Santiago Creel y sus molestas críticas a los monopolios. Relanzar a Acción Nacional de cara a la elección intermedia por venir, sin un operador que acarreaba demasiados costos y demasiados vetos y demasiadas concesiones tanto al PRI como al PRD. El manotazo entonces parecería ser señal de miedo, síntoma de debilidad, evidencia de la desesperación por ganar en una coyuntura de derrotas acumuladas. Es paradójico: Felipe Calderón golpea la mesa con el afán de demostrar su fuerza, pero el supuesto acto de arrojo revela lo contrario. Da un manotazo despiadado e implacable con el cual intenta demostrar cuán firme es. Pero al usar una mano para descuartizar a Santiago Creel, sólo revela que la otra ya se la amarraron detrás de la espalda.

Reforma
16/06/2008

Recomienda ésta
página a un amigo
Tu nombre:
Tu correo electrónico:
e-mail de tu amigo:
Enviar

Rosaura Barahona, Reforma


José Gil Olmos, Proceso


Eduardo R. Huchim, Reforma


Salvador Guerrero
Expresión Libre


EXCLUSIVA
  • Juez tercero penal dicta sentencia a ex gerente de Oasis por ultrajar a joven maya

Expresión Libre



Salvador Guerrero
Expresión Libre

Se empiezan a armar las piezas del rompecabezas tal como Expresión Libre lo publicó desde junio de 2005

Salvador Guerrero


REPORTAJE ESPECIAL

  • Cuentas bancarias de    Succar: 20 millones de    dólares congelados en    EU
  • Kamel Nacif:    financiamiento para la    campaña del PRI
  • Todo contra Lydia y    Leydi para liberar a    Succar

Miguel Zinzer
Expresión Libre


ESPECIAL
CONTRAPUNTO EN CRISIS
  • Abusó sexualmente y violó a dos niñas mayas. Está preso desde hace más de un año
  • Reportaje “publicitario” al estilo Kamel Nacif, para favorecerlo

Salvador Guerrero
Expresión Libre

Ir arriba