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Declara periodista en caso Lydia Cacho

Tras la súplica de la acusada, el juez considerará las pruebas antes de dar su fallo final

Por Rafael Salda

Aunque el juez Tercero de lo Penal, Gilberto de Jesús Herrera Solís, se resistía a aceptar notas e investigaciones periodísticas de La Jornada firmadas por Blanche Petrich, como pruebas de la inocencia de la escritora Lydia Cacho Ribeiro, acusada de difamación por el empresario Kamel Nacif Borge, finalmente el magistrado ofreció considerar dichos documentos al emitir su dictamen definitivo.

"Suplico que se tome en cuenta estos artículos periodísticos relacionados al caso, así como las declaraciones que de viva voz hace Kamel Nacif en dichas entrevistas, pues lo que éste dice me da plena razón para demostrar que la denuncia interpuesta en mi contra fue por venganza y no una estrategia jurídica legal libre de dolo”, pidió la acusada al juez.

Ayer por la mañana la defensa de Cacho Ribeiro, quien funge como presidenta del Centro Integral de Atención a la Mujer (CIAM), ofreció como testigo de descargo a la periodista Blanca Mónica Petrich Moreno. Pero como los escritos tenían otra rúbrica, el fiscal Marcos Márquez Baños, azuzado por Oscar Fink, representante legal de Kamel, pidieron a la autoridad rechazar las pruebas ante la presunción que la persona en el juzgado no era la que fue citada.

La declarante precisó que usa el seudónimo de Blanche Petrich para firmar sus trabajos periodísticos y presentó su credencial del IFE e identificó una serie de recortes de la Jornada como suyos, para luego ratificar que el contenido era justo lo que había escrito sobre la demanda de Nacif contra Cacho.

Una entrevista fue particularmente señalada, la que Petrich hizo a Kamel vía telefónica el 21 de diciembre pasado —publicada al día siguiente—, de la cual la testigo aseguró no poseer grabación alguna.

La defensa leyó un fragmento, donde Nacif dice sobre Cacho "que sea hombrecita, que demuestre lo que dijo, porque a la mala soy muy malo...esa llorona no se va a salvar...".

Pero cuando se daba por finalizada dicha fase de la diligencia, sorpresivamente el juez manifestó que no aceptaría dichas pruebas porque a su parecer, no tienen relación con la demanda original del agraviado, de difamación, en la cual habría incurrido la periodista Lydia Cacho por lo escrito en el libro “los Demonios del Edén”.

En respuesta, el abogado de la acusada, Guillermo Cuen, se puso de pie para protestar con vehemencia contra el juez y el fiscal. Entre sus alegatos el litigante dijo que dichas pruebas eran para defender a la inculpada de la denuncia por calumnias que inicialmente interpuso también el denunciante contra la escritora.

Pero el Juez le pidió “respeto al recinto” y recordó que el Tribunal que llevó el caso en Puebla resolvió que no se configuraba el delito de calumnias, sólo el de difamación, que se estaba desahogando en Cancún.

La defensa insistió en que con este testimonio se buscaba llegar a la verdad histórica de las hechos en cuestión. Asimismo, Cuen recordó que un juicio por difamación es muy subjetivo y depende del juez declarar inocente a la escritora al determinar que ésta no actuó con dolo al publicar los resultados de una investigación profesional sobre la pedofilia en Cancún, en lo general, y en particular sobre la participación del empresario textil en estos hechos.

Además, el abogado recriminó al fiscal, al personal del juzgado y a los asesores de Kamel Nacif, porque al rechazar las pruebas documentales presentadas ayer, quedaba en evidencia que ninguno de éstos leyó las investigaciones periodísticas que se anexaron en el expediente en favor de Cacho Ribeiro.

Recuerdan a "El Johnny"

El asesor de la denunciada también recordó lo estrechamente relacionado que está en este caso con el juicio del presunto pederasta Jean Surcar Kuri, alias "El Johnny", quien está preso en Arizona, Estados Unidos y un juez de esa corte ya ordenó su extradición a Cancún donde se le acusa de violar a al menos una veintena de adolescentes e infantes en sus Villas Solymar de la zona de playas.

En este inmueble del bulevar Kukulcán, Succar Kuri organizaba presuntas sesiones de pedofilia, donde supuestamente Kamel Nacif asistía a visitar a su amigo “El Johnny”. También iban funcionarios, políticos y empresarios de los tres niveles de gobierno, de acuerdo a los testimonios iniciales de los agraviados que dieron a finales de 2003 cuando se destapó este escándalo de perversión a menores en el Caribe Mexicano.

A las` afueras de la cárcel municipal hubo apoyo a la escritora, se observó a Celina Izquierdo y al profesor Maximiliano Vega Tato, de Redes Ciudadanas. y otros representantes de organismos civiles en defensa de los Derechos Humanos, quienes aseguraban que el litigio no era sólo de Lydia Cacho, sino de la “Sociedad contra los Pederastas”.

 

Novedades de Quintana Roo
Sección Seguridad, pág. 12
06/06/2006

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Lydia Cacho, Proceso




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