Prevalece tortura en el país, afirman expertos
Por Carlos Acosta
Académicos e investigadores universitarios coincidieron en que aún prevalece la tortura en México "desde Tijuana hasta Mérida" y la violación a los derechos humanos, e incluso se ha llegado a la criminalización de la protesta social, como ocurrió con la represión a un grupo de manifestantes en Cancún, Quintana Roo, que exigían castigo a pederastas.
En la mesa redonda "Tortura y Violación de los Derechos Humanos en México, caso Cancún", señalaron como ejemplo al Gobierno de la entidad en la forma cómo se utiliza el poder para reprimir a organizaciones sociales que le son incómodas.
El catedrático universitario César Mascareñas, quien fue brutalmente detenido y golpeado por la Policía del estado, anunció que interpondrá una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a Aministía Internacional, ya que además de que fue víctima de tortura, le fabricaron siete delitos por los hechos del 13 de julio, en los que policías actuaron en forma violenta contra los manifestantes.
Dio a conocer que sólo falta afinar pequeños detalles, por lo que el proceso para llevar el asunto a los organismos internacionales se encuentra en su última fase, en la que documentarán tanto las lesiones a los 34 manifestantes, como la tortura de que fueron objeto en las instalaciones de la Subprocuraduría de Justicia del estado.
El investigador dijo que, entre otras evidencias, cuenta con los peritajes realizados por médicos legistas de la autoridad estatal, en los que se asienta que no presenta lesiones, a pesar de que fueron evidentes las contusiones, pero en un examen practicado por personal de la Procuraduría General de la República (PGR) establece un estado de salud policontundido.
Incluso, comentó que una vez que avancen las investigaciones, también presentará una denuncia penal en la PGR contra funcionarios del estado, ya que no sólo le fabricaron, al igual que a los detenidos, siete delitos que van desde motín y sedición hasta robo calificado, sino que también fueron víctimas de presiones psicológicas para que se declararan culpables.
Por su parte, el investigador Jorge de la Peña señaló que lo que es un hecho es que la tortura y la violación de los derechos humanos nunca se va a acabar en México, y prueba de ello no sólo es la represión de Cancún, sino también los feminicidios ocurridos en Ciudad Juárez, entre otros.
Agregó que no existe voluntad política para acabar con estas prácticas en el país, que son el reflejo de las viejas formas del quehacer político para inhibir la acción de los grupos sociales que le son incómodos al régimen.
A su vez, el representante de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Mario Solórzano, coincidió en la continuidad de la violación a las garantías individuales en todo el país, problema que se permite no sólo por la voluntad política del poder, sino también por los vicios de las estructuras judiciales.
En el caso Cancún, resaltó que es inconcebible no sólo la represión que sufrió el grupo de manifestantes que pedían castigos a pederastas, sino también la forma violenta y de fabricación de delitos por parte de la autoridad judicial, lo que hace suponer los distintos intereses que están involucrados en el abuso y comercio sexual en ese importante destino turístico.
.
El Sol de México
Sección Nacional
30/08/2005
|