Turistas internacionales en la Zona hotelera de Cancún azorados ante la carnicería que ordenó el Alcalde Francisco Alor
"Las imágenes que se llevaron en sus cámaras y en la mente, tienen que ver con macanas asestadas en el cuerpo de los manifestantes y el grito insistente que pedía no violencia".
Escenas indelebles /Reporteros y corresponsales locales
"La policía de Cancún repelió ayer con gases lacrimógenos, agua y toletes, la manifestación de poco más de 800 integrantes de la denominada Asociación Latinoamericana de Activistas Sociales (ALAS), quienes advirtieron desde hace dos semanas que marcharían hasta la Zona Hotelera para reiterar las acusaciones en contra del gobierno encabezado por Félix González Canto, a quien señalan de 'represor, torturador y defensor de violadores y pederastas.'"
"Eran las 17 con 42 minutos cuando comenzó a escucharse el ruido de los toletes golpeando los escudos y el sonido de las botas avanzando sobre el contingente que, de inmediato, se tiró al piso y alzó los brazos. "No violencia, no represión", coreaban en el suelo centenas de personas. Otros corrían."
"La gente se levantó y comenzó a correr, seguidos por los agentes. Las miradas azoradas de los turistas hospedados en el Beach Palace o en el Meliá Turquesa, se combinaron con los filmes y fotografías que muchos de ellos tomaban desde balcones y ventanales. Las imágenes que se llevaron en sus cámaras y en la mente, tienen que ver con macanas asestadas en el cuerpo de los manifestantes y el grito insistente que pedía no violencia".
"A las 17 con 44 minutos aparecieron los gases lacrimógenos lanzados contra la gente que, huyendo, intentó resguardarse en los centros de hospedaje. Las pancartas de los activistas fueron rotas y los palos que las integraban sirvieron a los agentes para golpearlos en el cuerpo y la cabeza. "Pelón, toma, hijo de tu puta madre", decía un oficial a uno de tantos detenidos, al que le patearon el tórax y los órganos genitales".
"El contingente fue acorralado a las puertas del Beach Palace, en donde les rociaron agua proveniente de las unidades de Bomberos. Faltaban ya seis minutos para las 18 horas. Ahí, fueron arrancados uno por uno y arrastrados hacia las camionetas de Seguridad Pública, hasta sólo dejar a las mujeres, a quienes los policías se dirigieron para reprocharles el "poco respeto" que tuvieron para romper el orden y la tranquilidad de esta ciudad. "Van a respetar Cancún y a nuestros hijos. Somos policías, vivimos aquí, ustedes no y vienen a agredirnos, a manifestarse y a faltarnos el respeto. Les dieron chance de protestar en la ciudad, pero querían venir hasta acá", les decía un oficial, minutos después de que muchos de sus compañeros insultaron, golpearon y se burlaron de los activistas.
El Alcalde Alor Quezada asumió su responsabilidad en la detención de los activistas. "(La responsabilidad) es únicamente y exclusivamente del Presidente municipal", dijo en entrevista telefónica. Detalló que la Policía actuó debido a que los manifestantes se negaron a modificar su marcha hacia el centro de Cancún.
"Ya no, ya no", se les escuchaba a otros manifestantes. "Ya se acabó la fiesta, ya no se busquen golpizas, tranquizas ni desmadres", aconsejaba otro policía a las féminas.
"Quince minutos pasadas las seis de la tarde, las camionetas fueron abandonando la zona. A la salida de los hoteles Meliá Turquesa y Beach Palace, los trabajadores y turistas se encontraron con zapatos, sombreros, ropa desgarrada, folletos y papeles, pancartas rotas, que fueron levantadas en cuestión de segundos por elementos del ayuntamiento. El tránsito se restableció poco a poco. El saldo de heridos sigue sin cuantificarse, pero el dato oficial habla de por lo menos 576 detenidos que fueron turnados al Ministerio Público ubicado en la ciudad y en la zona turística."
"Pese a la pública petición de las autoridades, que ofrecieron Plaza la Reforma a los activistas para desarrollar sus protestas pacíficas, sin alterar la imagen y ritmo de la zona de hoteles, mujeres y hombres de todas las edades -incluyendo menores de edad- ingresaron a la zona turística utilizando la estrategia de "tráfico hormiga", mientras otros se hospedaron en Punta Cancún, sitio en donde se aglutinaron las primeras 300 a 400 personas a las 15 horas de ayer, aproximadamente. De ahí, caminaron con dirección a Plaza la Isla con pancartas en español, inglés y francés, cuyas leyendas exigían que se abriera una investigación por las supuestas torturas que sufrieron aquí, el 14 de junio del año en curso, sus compañeros manifestantes."
"Repartieron también papeletas que expresaban que Cancún ocupa el cuarto lugar en prostitución infantil, que el gobierno de González Canto tortura y reprime las manifestaciones pacíficas o que en este destino se persigue a turistas internacionales 'por ayudar a niños mayas maltratados'".
"Votre gouvernement protege des pedophiles et des violeurs, mais il persecute les femmes et les ONG qui les denoncent", versaba una de las pancartas ubicada frente a una hilera de policías municipales, instalada frente al hotel Beach Palace, localizado entre el Planet Hollywood y Plaza La Isla.
(Aspectos de la represión del domingo 20 de agosto por reporteros locales Citas de Reforma y Voz del Caribe , notas varias. 21 de agosto de 2005) |