Acosan pandillas a prepas del País Asegura especialista que esos grupos son 'caldo de cultivo' para el crimen Sonia del Valle
Ciudad de México (15 agosto 2010).- La presencia de pandillas en los planteles de bachillerato público y privado del País va en aumento. De acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional sobre Exclusión, Intolerancia y Violencia de las Escuelas de Educación Media Superior, realizada por la SEP a finales de 2009, 7 de cada 10 alumnos de 14 entidades denuncian el incremento de esos grupos en sus escuelas. La entidad con el mayor crecimiento fue Guerrero, al pasar del 43.1 por ciento a 69.8 por ciento entre 2007, año del primer sondeo, y 2009. Le siguen Nuevo León y Veracruz con un aumento de 19 puntos porcentuales en el mismo periodo. El DF registra el mayor porcentaje de estudiantes que revelan la existencia de pandillas al interior de los planteles de educación media superior con 83.8 por ciento, porcentaje que descendió con respecto al año anterior que fue de 91.2 por ciento. En tanto, en Baja California Sur, Aguascalientes, Chihuahua, Querétaro, Quintana Roo y Sonora, 7 de cada 10 estudiantes refieren que en sus escuelas operan pandillas. Carlos Cruz, director de Cauce Ciudadano, organización que trabaja con jóvenes que forman parte de estos grupos, define a las pandillas escolares como clanes conformados por estudiantes regulares y por desertores o ex alumnos, cuyo lazo de identidad está marcado por el territorio del que la escuela forma parte. Explicó que si bien no todas las pandillas son violentas, si son caldos de cultivo para la delincuencia y el crimen organizado. "En muchas preparatorias se trata de chavos demandantes de servicios, que se aglutinan en pandillas porque el sistema educativo no promueve la organización juvenil. "Pero vemos que cuando hay factores que se asocian lo que hay es un campo de cultivo para las conductas violentas". "Damián", integrante de la pandilla "Los Killers", del Colegio de Bachilleres 16, ubicado en Tláhuac, defiende su "movimiento" al asegurar que se han aglutinado para mejorar la situación en el plantel y defender a sus compañeros. Dice que pertenecer a este tipo de grupos tiene que ver con su identidad, con la defensa de "los unos y los otros", porque en la escuela hay racismo y discriminación. "Cuando ingresé a la pandilla me dijeron que si quería pertenecer al movimiento, que era un movimiento porril, un grupo de choque, pero que se conforma para mejorar las cosas en el plantel. "Hemos logrado que los compañeros que van reprobando pasen las materias, tenemos participación con los maestros, y les decimos que no crean que éste es un grupo de desmadre, sino que también estamos para defender nuestra escuela en cualquier circunstancia que el director nos necesite", dice. Señala que en su banda hay 90 integrantes, que tienen una "base" en el plantel y un dirigente que es electo, el cual es relevado dependiendo como trabaje. El director de Cauce Ciudadano aseguró que el incremento de estos grupos en las escuelas revela niveles de organización juvenil que, al no ser reconocidos por la autoridad educativa, se incorporan a las bandas del crimen organizado. "Ante el rechazo de la autoridad educativa y la falta de políticas dirigidas a estos grupos, el riesgo es que las pandillas se encuentren con el crimen organizado, lo que efectivamente está pasando", señaló. Cruz sostuvo que en los últimos 3 años el porcentaje de pandillas, cuyos integrantes están dentro y fuera de la escuelas, vinculadas con la comisión de delitos creció del 10 al 17 por ciento.
... Y aumentan niveles de agresión en aulas De acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional sobre Exclusión, Intolerancia y Violencia en las Escuelas Públicas de Educación Media Superior 2009, 4 de cada 10 estudiantes revelan que han sido insultados por sus compañeros, mientras que un año antes eran 3 de cada 10. El 41.8% de los estudiantes también ha sentido ser ignorado por sus compañeros, cifra que creció casi tres puntos porcentuales a diferencia del año pasado. Cuando se les preguntó si sus compañeros les llaman por apodos ofensivos, el 33.9 por ciento contestó que a veces o muy a menudo, a diferencia del 30 por ciento que el año pasado contestó afirmativamente. El 41% haber recibido insultos, porcentaje 7.4% superior que el registrado el año pasado, según la base de datos de la Encuesta que la Secretaría de Educación Pública colocó en la página de la Subsecretaría de Educación Media Superior, pero que a diferencia de la primera Encuesta no dio a conocer sus resultados. Dos de cada 10 estudiantes considera que es rechazado por sus compañeros, 3 de cada 10 considera que le esconden cosas y 4 de cada 10 señala que sus compañeros hablan mal de él. Cifras todas, un punto porcentual por arriba de lo registrado en el 2007. El robo de objetos personales dentro de la escuela permaneció sin variación, en 16 por ciento; mientras que el porcentaje de alumnos que reconoce haber golpeado a sus compañeros aumentó de 10.4%, registrado en el 2007, a 12.1% en el 2009. En general los bachilleratos públicos se perciben como lugares más peligrosos por el 37.9 por ciento de los estudiantes.
'Nadie les hace nada a los porros' Carolina, quien estudia en el Bachilleres Número 9, identifica a las pandillas dentro del plantel, como los porros. Son los que amedrentan, los que no estudian, los que se "monean", los que están protegidos por los directivos, los que no entran a clases y pasan. "A los de nuevo ingreso les empiezan a decir que se unan a su banda y que se la van a pasar bien y que van a tener seguridad con ellos y podrán hacer lo que quieran. "Si no aceptan les empiezan a pedir dinero, y así como a explotarlos para lograr que se metan a las bandas", comenta. También, dice, que las peleas entre bandas generan que a veces no puedan entrar a la escuela. Dice que en el plantel existen varios grupos como "Los Mamers" y "Los 21", y que incluso hay un banda de mujeres que se llama "Las Tabas". Dentro del plantel, señala, cada grupo tiene una "base", como las jardineras, las canchas y la zona de las escaleras. Si bien no le consta que haya venta de drogas en el plantel, sí hay consumo. "Vemos que hay varios compañeros que se están drogando, en la escuela y nos da miedo". Reforma |





