CONTRAPUNTO EN CRISIS
Lava revista de Cancún imagen al hotelero
pederasta confeso García Rascón
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Abusó sexualmente y violó a dos niñas mayas. Esta preso desde hace más de un año
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Reportaje “publicitario” al estilo Kamel Nacif, para favorecerlo
Por Salvador Guerrero
Expresión Libre
Una nota reciente de la agencia noticiosa de la revista Proceso, muestra el grado de vulnerabilidad de los medios de comunicación ante la corrupción política y empresarial. Están a la alza los periódicos y medios electrónicos al servicio de políticos corruptos, vía el tradicional “chayote” (o soborno) que reciben algunos comunicadores para hacer el trabajo sucio o favorecer a gobernantes y magnates emproblemados. Cancún no podía ser la excepción, con vergonzantes ejemplos—más que de servilismo por miedo al caciquismo—de periodismo corrupto. En la nota de apro, firmada por Juan Pablo Proal el 24 de abril, se describe como el inefable gober precioso de puebla, Mario Marín, contrató y equipó a reporteros de TV Mundo para espiar de manera subrepticia a integrantes del Frente Cívico Poblano el miércoles pasado por la noche, cuando planeaban otra marcha para protestar contra sus tropelías y pedir su renuncia. Cuando se descubrió el acto de espionaje, los equipos policíacos de seguridad de Marín se apersonaron de inmediato en el lugar de los hechos para ayudar a escapar a los reporteros contratados por el gober precioso, aduciendo con falsedad que eran “agentes de seguridad pública.”
TV Mundo, sin embargo, reconoció oficialmente horas mas tarde que, en efecto, se trataba de reporteros de dicha empresa informativa. El colofón de este penoso episodio es que reporteros de un medio informativo se coludieron con el gobernador protector de presuntos pederastas para hacerle el trabajo sucio en contra de una organización de la sociedad civil que lo impugna— y con toda razón— por corrupto.
Hace unas semanas, la misma entidad poblana nos mostró otro ángulo de las relaciones oscuras entre magnates sin escrúpulos y reporteros ávidos de dineros fáciles y del favor de los poderosos. Hoy es del dominio publico que Kamel Nacif contrató a su servicio a un reportero de Milenio Diario, conocido periódico de la capital del país, para ayudarlo con entrevistas y reportajes arreglados para elevar su imagen publica justo cuando estallaba el escándalo por la detención de la periodista Lydia Cacho por una denuncia penal de Nacif por supuesta difamación. Aun no salían a la luz pública entonces las obscenas grabaciones que evidencian la podredumbre moral del empresario textilero acusado de pederastia y su sequito de cómplices, comenzando con el gobernador de Puebla. Fue una de esas grabaciones la que puso al descubierto el contubernio entre el reportero Andrés Becerril y Kamel Nacif, el cual recompensó generosamente al “comunicador” por el publi-reportaje que le sacó al capo de la explotación de la mano de obra barata al presentarlo ante la opinión publica como un honesto empresario agraviado por declaraciones de Lydia Cacho en su contra. De forma amañada, el reportero de Milenio Diario le dio tribuna libre al “rey de la mezclilla”. Por su dinero e influencias, en una supuesta exclusiva se le dio un generoso espacio a un personaje torvo y peligroso, sin atender al mínimo rigor periodístico. Como se trataba de una entrevista relativamente larga y poco usual, tomó por sorpresa a los editores de Milenio Diario, quienes ignoraban que el reportero había sido comprado. Así se filtró la nota favorable a Kamel Nacif que tuvo amplia circulación, para beneplácito del capo de la mezclilla y del gober precioso.
Cuando las famosas grabaciones del caso Kamel-Marín se hicieron publicas, una de ellas contenía la voz del reportero infraganti. Milenio Diario despidió rápida y discretamente a Andrés Becerril por corrupto, pero su reputación como medio imparcial sufrió, sobre todo en los círculos periodísticos e intelectuales, debido a que había entre sus filas a un mercenario de la información al servicio de un presunto pederasta, explotador textilero y—ahora se sabe—cacique con poder para usar el aparato de justicia de todo un estado de la Republica para mandar arrestar, y de paso violar, a periodistas incomodas. La pregunta quedo en el aire: ¿A cuantos mafiosos más habrá favorecido el hoy ex reportero de Milenio Diario durante su estancia en ese medio de comunicación? ¿Cuánto dinero se embolsaría por lavarle la imagen a sujetos de esa calaña? ¿Cuántas veces engaño a sus jefes colando notas “arregladas”?
CONTRAPUNTO EN CRISIS
Curiosamente, algo muy similar sucedió en Cancún esta semana que termina, es un asunto también relacionado con la pederastia, empresarios corruptos y medios. Una revista local con un proyecto periodístico considerado serio, dio un giro de 180 grados en su política editorial al dedicar su portada y el artículo principal a defender a un empresario pederasta mediante un reportaje amañado, muy parecido a los que compró Kamel Nacif en su momento. Se trata de una revista llamada Contrapunto, de tiraje modesto y publicación a menudo irregular, pero leída con agrado en algunos círculos cancunenses porque con frecuencia aporta contenidos serios y lecturas criticas del acontecer local. Hoy, Contrapunto parece haber sucumbido a la tentación que se viene dando entre medios de comunicación y magnates y políticos criminales.
El numero aludido es un crudo “publi-reportaje”—entiéndase publicidad disfrazada de periodismo— para favorecer la imagen de Miguel Ángel García Rascón, hotelero, gerente del corporativo de la famosa cadena española de hoteles Oasis, quien se halla preso desde hace mas de un año en la cárcel municipal de Cancún acusado de violar despiadadamente a una menor de edad maya con retraso en sus facultades mentales, según consta en los peritajes de la causa penal 381/04 radicada en Cancún.
Curiosamente, a nada de esto alude con claridad el pretendido reportaje, lo cual se antojaría esencial para darles a sus lectores un mínimo de información básica, a saber, las razones reales por las que se encuentra actualmente preso el pedófilo entrevistado.
García Rascón es también un pederasta reincidente—el reportaje si alude al tema de su primera detención—hace tres años—, pero lo hace con un descuido y superficialidad que nunca es producto de la casualidad entre quienes ejercen el oficio periodístico. Por ejemplo, no especifica a los lectores la causa penal que consigna sus pasadas fechorías contra otra niña maya, de las cuales el pederasta esta confeso, juzgado y sentenciado. Nunca apeló la sentencia. El reportaje firmado por Jonathan Estrada omite, asimismo, citar la declaración de la niña agraviada, para, al menos, conocer la otra parte. Es mas, no aporta ni siquiera porciones relevantes de la confesión del hotelero García Rascón que nos permitan conocer que dijo cuando se declara culpable del repugnante crimen.
¿Seria de esperarse que luego de tantas y tan casuales omisiones, el publi-reportaje de Contrapunto informara que la persona que denunció a García Rascón en 2002 por pederastia, fue su mismismo actual esposa, Maria Elena López Heros, como se registra en la causa penal 90/2002? Adivino usted la respuesta. Nada. Ni una palabra al respecto.
En lugar de eso, la revista ofrece generosa tribuna libre en sus páginas al dos veces empresario pederasta por medio de preguntas sesgadas y omisiones de información. Nos presenta, sin contrastes de ninguna índole, una conmovedora historia en la cual el pederasta se exonera y dice ingenua victima de alguna inverosímil conspiración.
La novela no podría estar completa sin buscar algún villano o chivo expiatorio para que García Rascón desvié la atención—con la acomedida ayuda de su entrevistador. En este caso escoge denostar a la activista de derechos humanos y ex funcionaria pública de Cancún, Leydi Campos. Al respecto, la revista en cuestión cita convenientes fuentes anónimas (y por lo tanto no verificables) para echar mano de la intriga sobre supuestos favores a la activista de personajes de la política local, verbigracia, del ex gobernador Hendricks.
Tal parece que además de publicidad, la intención del articulo es dar cause a ventilar públicamente las frustración personales que le provoca al violador de niñas mayas el que Leydi Campos haya salido libre el pasado 21 de diciembre, absuelta por un juez de todos los cargos que se le imputaban. Absuelta por cuanto la causa fue sobreseida, no por “desvanecimiento de datos”, como desinforma el autor del reportaje repitiendo exactamente la versión falseadal del procurador Bello Melchor. La diferencia es crítica, pues el juez declaro que no existieron nunca elementos para arrestar a Leydi Campos.
Curioso. En ese mismo numero de la revista Contrapunto aparece otro articulo, firmado por Gabriel Alcocer, que contradice a la supuesta fuente del primero y deja entrever que a Leydi Campos se le fabricaron delitos por una vendetta personal del actual procurador de justicia de Quintana roo. La decisión del juez al dejar libre a la abogada por falta de pruebas parece confirmar esa tesis, no la del artículo a favor del pederasta García Rascón.
Huelga decir que García Rascón fue sentenciado por primera vez por un juez en 2003 (no en 2001, como afirma el reportaje) por abusar sexualmente de su primera victima. No fue sentenciado por Campos. Sobra también decir que actualmente esta preso porque otro juez considera que existen suficientes elementos para juzgarlo por la brutal violación de otra menor de edad. A pesar de esto, por la magia del periodismo por encargo, García Rascón sale en el reportaje como una ingenua victima y Leydi Campos como un siniestro personaje.
Los intereses que protegen al gerente corporativo del grupo Oasis son muchos y desde el ultimo encarcelamiento de García Rascón en diciembre de 2004 no han cejado en su empeño de tratar de ex carcelarlo a como de lugar, sin reparar en lo mas mínimo en lo que eso implica en términos de riesgos para los niños de Cancún y el debilitamiento del estado de derecho. Con ese fin, sus cómplices y comparsas han echado mano de todo lo habido y por haber para pintarlo como una blanca paloma y desacreditar a cualquiera que exija que se haga justicia.
Resulta patético que en la entrevista se mencione a Mónica Araceli Sánchez en calidad de susodicha gestora social cuando ha quedado acreditado que la misma es una empleada del pederasta García Rascón y beneficiaria directa de la fortuna personal del gerente corporativo del grupo Oasis (no ha habido ningún desmentido oficial de dicho grupo hotelero deslindándose de García Rascón ni negando su cercanía con la cúpula directiva y algunos socios; es de dominio publico).
No solo eso, Mónica Araceli tiene vínculos muy sugerentes con el mismo procurador de justicia, Bello Melchor Rodríguez, y colaboró activamente, como en su momento demostraron reportajes y videos de Expresión Libre y otros medios locales, en la fabricación de delitos contra Leydi Campos por encargo del actual procurador de justicia del estado y defendiendo a su patrón sin rubor alguno.
Es patetico tambien que Joanthan Estrada invente información que no existe en el expediente que exonera a Campos. Tenemos copia del mismo a la vista para cotejarlo y no existen menciones a ninguno de los personajes políticos a los que el reportaje de Estrada alude en su teoría conspirativa.
No necesitamos citar ninguna fuente anónima para sustentar estas aseveraciones, los reportajes publicados en Expresión Libre hablan por si mismos. Tampoco necesitamos citar fuentes inexistentes para intentar legitimar intrigas o especulaciones sobre porque el director de Contrapunto se prestó a sacar un reportaje de primera plana favoreciendo a un pederasta confeso. Los apuros económicos para mantener a flote ese proyecto son de sobra conocidos en el medio y es una hipótesis valida dado que el reportaje afecta finalmente la credibilidad de ese medio pero favorece su supervivencia en el mercado informativo. El mismo firmante del publi-reportaje a favor de García Rascón ha solicitado fuertes cantidades de dinero a personas con nombre y apellido para sacar reportajes favorables al mejor postor y así mantener a flote la revista. Expresión Libre tiene grabadas pruebas de ello.
Una golondrina no hace verano, y Contrapunto ha hecho en el pasado valiosas aportaciones al periodismo crítico e independiente. Contrapunto incluye también a un grupo de comunicadores plural, que no necesariamente estuvieron de acuerdo con la última publicación o el giro que se le dio. Lamentablemente, la nota esta firmada por el director general de la revista, y como he dicho inventa información para favorecer al pederasta y denostar a Campos. ¿Porque no leyó una copia del expediente legal? No le convenía, pues no podría especular.
Más allá del caso del pederasta García Rascón y su reportaje publicitario al estilo Kamel Nacif,esta el trasfondo social del asunto: la libertad de prensa se erosiona gravemente cada vez que un medio de comunicación, o uno de sus reporteros, se coluden con los poderes económicos y/o políticos para favorecer a personajes oscuros y causas indefendibles. Y esa tendencia va en ascenso, como lo ilustran los vergonzosos ejemplos citados de Kamel con Milenio Diario y del gober precioso y reporteros de TV Mundo.
Le corresponde al consejo editorial de Contrapunto reflexionar sobre las faltas éticas al periodismo en que se incurrió al usar dicha revista para hacer apología de un pederasta adinerado, y el porque un reportaje de esa naturaleza viene a ser publicado justamente cuando se acerca la fecha para que le dicten sentencia a un sujeto que ha ultrajado sexualmente a una menor y violado a otra. Creemos que ese es el asunto de mas trascendencia en la publicación de ese tipo de reportajes carentes de justificación periodística y tan convenientes para los kameles, marines, succares kuri, garcías rascones, y similares.
Con reportajes así, no hay duda de que Contrapunto podrá sobrevivir económicamente. La pregunta es: pero en calidad de que.
Expresión Libre
26/03/2006 |