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La lotería de Gordillo

Relacionados directamente con la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que encabeza una porción del gabinete del presidente Calderón, el director de la Lotería y el dirigente del Panal tienen negocios en común

Miguel Ángel Granados Chapa

Una empresa presidida por Jorge Kahwagi, líder del partido Nueva Alianza (es decir, subordinado de Elba Esther Gordillo, que quita y pone dirigentes en ese partido, fundado por ella cuando aún era secretaria general del PRI) recibió un contrato de hasta por 40 millones de pesos, ejercible durante 11 meses, de la Lotería Nacional, cuyo director, Francisco Yáñez Herrera, ha sido también subordinado de la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

El contrato fue otorgado no a través de una licitación sino por otro mecanismo de asignación, en que se invita a "por lo menos tres personas". Ninguna de las que pretendían el contrato adjudicado a Clase Médica, razón social de la antigua Clínica Londres, presentó inconformidad alguna a pesar de que el beneficiario no cumple los requerimientos de la invitación, pues no dispone de una red médica, y de que sus instalaciones en la calle de Durango son ya deficientes. La razón del silencio estriba en la confianza de que un nuevo concurso beneficiará a los conformes. Así ocurrió a la propia Clase Médica: participó en una invitación formulada también por la Lotería Nacional y ganada el año pasado por el Grupo Ángeles. A diferencia del negocio encabezado por Kahwagi, que ya obtuvo su compensación, el Hospital Durango, que sí se inconformó, aún espera respuesta a sus recursos.

Francisco Yáñez Herrera, director de la Lotería, es un antiguo colaborador de Gordillo, a quien ella ha confiado el manejo de muy voluminosas sumas de dinero, relacionadas con la construcción y financiamiento de viviendas para los miembros del SNTE. Creado con recursos del gobierno federal en 1990, para apuntalar el naciente poder político de Gordillo, llevada el año anterior por Carlos Salinas al frente del SNTE, el programa de Vivienda Magisterial (Vima) ha sido un fondo generoso para los proyectos políticos de la lideresa. Lo dirigió primero Benjamín González Roaro, cercanísimo a la profesora, a quien ella condujo a la dirección del ISSSTE, a una subsecretaría en la SEP y finalmente a la curul panista en que se encuentra ahora como parte del arreglo político de Gordillo con Felipe Calderón y su partido.

González Roaro fue sustituido en Vima por Yáñez Herrera. Al cabo de cinco años de la gestión de éste, una auditoría gubernamental halló innumerables irregularidades en el manejo de los millones de pesos asignados al programa por el gobierno federal. Entre los malos manejos descubiertos se comprobó que los predios adquiridos por Vima fueron comprados a precios inflados, entre 40 y 50 por ciento sobre el valor de mercado, y que entre las empresas escogidas para la construcción de viviendas (sólo el 6 por ciento de las cuales fueron entregadas a sus beneficiarios) estaba una perteneciente al ex yerno de Gordillo René Fujiwara (que todavía administra el departamento que la profesora alquiló a Jorge G. Castañeda, según ella en 5 mil dólares, en 25 mil pesos según él), y de Jacinto Gómez Pimienta, dirigente regional del SNTE que es hoy diputado del Panal. La magnitud del desfalco financiero en que incurrió Vima en manos del hoy director de la Lotería Nacional "alcanzó la cifra de 2,750 millones de pesos", según información recabada por Ricardo Raphael para su libro Los socios de Elba Esther. A pesar de ese desfalco, o para contribuir a repararlo, en su último año de gobierno Fox autorizó un depósito al programa de vivienda magisterial por 100 mil millones de pesos. No obstante el conocimiento público de la laxitud con que Gordillo y Yáñez Herrera manejaron esos recursos, Calderón nombró al segundo parte del gabinete de la primera, con el que comparte responsabilidades de gobierno, al designarlo director de la Lotería Nacional. Con un cierto rubor, sólo hasta dos meses después de que Yáñez Herrera asumió su cargo se hizo público su nombramiento, aunque no su declaración patrimonial.

Kahwagi, por su parte, ha sido ahijado político de Elba Esther desde sus tiempos de boxeador. Ella y Marta Sahagún organizaron una de las más llamativas y deplorables exhibiciones pugilísticas de Kahwagi, celebrada en la Plaza México, en beneficio de la fundación que regenteaba la primera dama, el 22 de febrero de 2003. Poco después, Kahwagi figuraba en la lista de candidatos a diputados federales del Partido Verde, donde también tiene ascendiente la profesora, como se advierte en el hecho de que apareciera también en esa lista parlamentaria Fernando Espino Arévalo, uno de los aliados sindicales de quien partió en dos la FSTSE. A despecho de su inexperiencia política, Kahwagi fue subcoordinador de la bancada verde y luego sustituyó a Manuel Velasco Coello al frente de ese grupo legislativo.

Pero poco después de concluida la legislatura, en noviembre de 2006, Kahwagi vistió otra camiseta partidaria. Ingresó y de inmediato fue elegido secretario general de Nueva Alianza, el partido propiedad de Gordillo, que se aprestaba a cosechar los frutos de su apoyo a Calderón. En agosto del año pasado, Kahwagi sustituyó en la presidencia del Panal a Tomás Ruiz, que se había malquistado con la profesora.

En una respuesta al diario Reforma, que el viernes hizo saber del contrato que lo beneficia, Kahwagi dice estar alejado de sus negocios y "dedicado al 100 por ciento" a sus labores "como miembro y presidente de Nueva Alianza". Ni quien lo dude, sólo que no estorba a esa función, a la que llegó por el influjo de su madrina, la prosperidad de sus cuentas personales.


Cajón de Sastre


Pasado mañana miércoles se efectuará en el Instituto de Acceso a la Información Pública del Distrito Federal una mesa redonda sobre el padre Marcial Maciel, el recientemente fallecido fundador de los Legionarios de Cristo, señalado como pederasta inveterado. La reunión se titula Opacidad, medios y poder, y en ella participarán el doctor José Barba-Martín, profesor del Tecnológico Autónomo de México y uno de los primeros en denunciar a Maciel; el ex sacerdote Alberto Athié, que mudó el curso de su vida ante la impasibilidad de las autoridades eclesiásticas frente a las prácticas del religioso al que el Vaticano redujo a la meditación la práctica privada de su ministerio; el doctor Salvador Guerrero Chiprés, comisionado ciudadano del instituto que organiza el acto, y los periodistas Carmen Aristegui y Ciro Gómez Leyva, que abordaron en sus emisiones de televisión el caso de que se trata.

Reforma
25/02/2008

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