El NO francés al neoliberalismo
(Pérez Gay se lo explicará a AMLO)
Álvaro Cepeda Neri
7 de junio de 2005
I.- El "experto", porque se las da de conocer Europa a través del baño (no de pueblo, porque como intelectual aguilarcaminiano le provoca asco) sino por su estancia alemana y desde hace un año, uno de los principales asesores de López Obrador, el "filósofo" José María Pérez Gay, está muy apurado preparándole al tabasqueño un amplio y, lo más didáctico posible, estudio-panorama sobre lo que acaba de suceder en la "vieja Europa" (expresión despectiva de Bush). El no de la mayoría francesa, casi 55 por ciento en contra de la Constitución Europea, no solamente es un revés político a la gerontocracia de Chirac. También ha sido un rechazo al neoliberalismo económico. Y un sí al populismo.
II.- E incluso hay síntomas de un renacimiento del populismo. Y una respuesta del malestar social a la derecha que gobierna Francia, con un creciente desempleo y el desencanto de los jóvenes porque no tienen ningún presente ni en el corto ni mediano plazos. Estos y los trabajadores fueron el grueso de los ciudadanos que votaron por el no, lidereados por los extremos de la ultraderecha y las izquierdas en todas sus modalidades. Esa mayoría no quiere ni el Tratado ni la Constitución, ya que piensan que si a largo plazo ("y a largo plazo todos estaremos muertos", advirtió el creador de las políticas económicas contra el paro involuntario, la recesión, la inflación, Lord Keynes) es atractivo uno y otra, no lo es para resolver los problemas que enfrentan como nación.
III.- El no de Francia cimbró y hasta puede que aborte, con peligro de muerte, el nacimiento de la nueva Europa confederada en una Unión de ya 25 Estados, con más o menos democracia. Pero quedó establecido: "Si un solo país rechaza la Constitución, ésta no podrá legalmente entrar en vigor, y Francia -la de la gloriosa Revolución de 1789 y tantas y tantas otras novedades en la cultura y la civilización-, ha parado en seco, contra los pronósticos, las encuestas y la campaña mediática, la aprobación del documento constitucional. El mismo y actual Jacques Chirac se tambalea.
IV.- El director de IPSOS, "una sociedad de sondeos de opinión, quien sitúa en el campo del no a jóvenes, activistas y asalariados", asegura que el voto del pasado domingo es la culminación de un proceso que empezó en 1984. Fue entonces cuando irrumpió el Frente Nacional (la extrema derecha) y que ha continuado en abril del 2002 cuando Jospin (la izquierda democrática) fue eliminado de la primera vuelta de las presidenciales a favor de Le Pen (del Frente Nacional)". Esto en un contexto de que "el voto protestatario, que ahora es mayoritario entre la izquierda, no ha dejado de crecer".
V.- Según el director de IPSOS, la "motivación de voto entre quienes dijeron no a la Constitución (estarían las siguientes razones): entre la izquierda, el principal motivo para votar en contra ha sido la inquietud ante el panorama económico y social, el segundo percibir el texto constitucional como demasiado liberal y el tercero la convicción de que es posible renegociar el acuerdo. Para la derecha la principal razón para decir no ha sido la amenaza del ingreso de Turquía, la segunda una hipotética pérdida de la identidad francesa y la tercera un futuro que parece demasiado cargado de nubarrones".
VI.- La información, los análisis y la crítica de varios reporteros, especialistas y columnistas sobre el no de la mayoría francesa, aparecidos en el periódico El País (martes 31 de mayo/2005), es de una claridad meridiana para entender el fenómeno que se provocó por la votación a izquierda y derecha para impugnar la Constitución Europea. Y por ese cubrimiento periodístico es que podemos saber que hay ya planteamientos populistas (por el lado derechista) y aplastante rechazo al neoliberalismo económico (por los de la izquierda). Sobre todo el desempleo, y que con la aprobación constitucional se eliminen los últimos reductos del Estado de Bienestar, es que los trabajadores masivamente dijeron no.
VII.- Para que ni el populismo avance y para limarle los dientes al neoliberalismo económico, nada como volver a Keynes y sus políticas públicas. De otra manera, escribió el columnista Hermann Tertsch: "El populismo, galopando sobre miedo y hartazgo, ha tirado del freno de emergencia... Las revueltas en las urnas son un sobresalto pero más lo son las callejeras" (La avería francesa, en El País: 31/V/05). Hay el peligro de "contagio de la agenda que tiene la extrema derecha", escribe en su ensayo Josep Ramoneda que inicia con un tiro al blanco de lo que llamó "la democracia sin el pueblo". Y cita: "La participación política incómoda a los gobernantes porque complica su tarea. Francia tiene posiblemente la ciudadanía más politizada de Europa. No es de extrañar que de ella venga el primer gran sobresalto, cuando se ha decidido transferir a la ciudadanía las decisiones de un proceso, el de la construcción europea, que se ha desarrollado casi siempre desde arriba".
VIII.- Josep Ramoneda, que apoya la Unión Europea y la Constitución, explica cómo y por qué los franceses de la mayoría democrática (ahora sí es el kratos del demos), dijeron no. Fue una reacción del malestar social, político y económico. Su columna periodística es un punto de vista certero sobre la crisis francesa. "Francia, tantas veces capaz de generar ideas y propuestas de futuro, no encuentra el modo de conjugar un cosmopolitismo europeísta como vía de salida entre lo global y lo nacional... y ahora, transfiere a Europa, a toda Europa, su crisis nacional".
IX..- Lo que sucedió en Francia con el no ha interesado al lópezobradorismo y el encargado de explicárselo al tabasqueño es su asesor neoliberal, antipopulista, ortodoxo elitista, simpatizante (por neoliberal económicamente hablando), del capitalismo salvaje e intelectual orgánico de Nexos, de "Chema" (como le dice EGP) José María Pérez Gay. Tal vez lo manden a Francia y Alemania para conocer más de cerca lo que está pasando con el giro populista de derechas, el combate al neoliberalismo económico y el renacimiento de los movimientos de masas. A lo mejor y hasta viene con la nueva-vieja de: "¡Volvamos a Keynes!".
X.- Pérez Gay, su nueva biografía lópezobradorista acaba de ser puesta al día por Ricardo Alemán, en su columna Itinerario Político con el título: AMLO, Salinas y Nexos, (en El Universal: 31/V/05). Éste debe explicarle a su jefe (por 68 mil pesos mensuales como asesor) lo que pasó con el no francés y sus posibles repercusiones en el actual proceso electoral mexicano. Ya "pian, pianino" o sea poco a poco yéndose al centro, en una de esas López Obrador se va hasta el centro-derecha populista y, en lugar de Keynes, ya en el poder presidencial (suponiendo sin conceder lo de las encuestas), en lugar de ser el Lula de Tabasco se transforma en su antítesis y lo que vislumbra Marcos Chávez de AMLO, en su columna Herejías, lo hace tener boca de profeta armado y lo de López Obrador se vuelve: "La propuesta del cambio sin cambio (La Crisis: 31/V/05).
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